D de Destino @fxrobalino
La suplica de una Princesa

Hola ¿cómo están? primero que nada tengo que disculparme con todo por demorarme con estos nuevos capítulos, como ya sabrán algunos al seguir mis otras dos historias, este tiempo no fue bueno, la pandemia me golpeó con fuerza.

Me quede sin trabajo y por supuesto las deudas no paran así que he estado extremadamente estresado en este tiempo buscando la manera de salir adelante.

Como pueden imaginarse las cosas no fueron tan bien, y llegue al punto en que pensé en abrir una cuenta de Patre-on (lo pongo así para que no elimine la palabra) pero hubieron algunas cosas por las que termine no haciéndolo, la primera es que no tengo idea de que podría ofrecer como "premios" para cada uno de los niveles.

Pero la más importante, escribo fanfics por gusto, como un hobby y si también porque es perfecto para practicar para cuándo y si decido publicar mi propio libro.

Cobrar para publicar fanfics se siente un poco mal, no me sentía cómodo haciendo eso, así que termine por descartar la idea, además por supuesto que no tengo tanto tiempo para escribir como desearía y no puedo publicar a cada rato, por lo que tendría que cambiar el modo de publicación para poder cobrar y todo, bueno fue bastante complicado y la idea quedo descartada.

Ahora las cosas parecen estar comenzando a salir, a calzar nuevamente y estoy más tranquilo he conseguido salir adelante pagar algunas deudas y aunque estoy hasta el cuello con las mismas parece que tengo manera de pagarlas.

Así que me relaje y pude volver a escribir (para cualquiera que también escriba, mi recomendación por experiencia propia, no escriban nada cuando estén estresados, pueden creer que los desestresara pero no, solo los estresa más) de hecho creo que escribí bastante rápido.

De hecho este capítulo tiene casi la misma longitud que dos capítulos como los que generalmente escribo.

Por un momento pensé en dividirlo y tener ya otro capítulo listo, pero al final lo deje como quería al principio, como sea para responder algunos Reviews, no pondré una respuesta para alguien en específico porque ha habido pocos Reviews y casi todos son lo mismo.

Así que dejare esto bastante corto, me alegra que les gustaran las peleas, especialmente porque estos capítulos han estado repletas de eso.

También me alegra que les agradara como dividí las peleas y como siempre espero que continúe gustándoles tanto como a mí me gusta escribir esto, por supuesto se agradece cualquier Review que dejen, exceptuando los insultos.

Como sea los dejo con el capítulo extra largo.

Cap19.- La suplica de una Princesa.

Lidero a sus hombres con un ceño fruncido y la arena pegándosele en la frente gracias al sudor, su espada fuertemente agarrada en su mano derecha, miraba de lado a lado con los ojos abiertos todo lo que podían y no podía hacer más que… sorprenderse por todos los cuerpos regados en las calles de Alubarna.

No podían hacer nada más, así que siguieron corriendo intentando no tropezar ya sea con los cuerpos o con la sangre negra y lodosa en el suelo.

La tormenta de arena ciertamente no los ayudaba, de hecho, solo les había dado problemas desde que apareció, habían estado haciendo bueno tiempo gracias a esos fantásticos F-Wani que alquilaron en Rainbase.

Tashigi esperaba poder encontrar al ejército revolucionario antes de que llegaran a Alubarna, a pesar de que su Intel le decía claramente que estaban demasiado retrasados como para poder alcanzarlos incluso con los F-Wani, aun así, lo intentaron, y estaban a unos 25 o 30 kilómetros de Alubarna cuando los alcanzo la masiva tormenta.

Tenían que agradecer el increíble sentido de dirección de los F-Wani y también su velocidad porque de otro modo estaban casi seguros de que hubieran muerto en el desierto.

Llegaron a Alubarna y algunos de sus hombres vomitaron ni bien vieron… la carnicería en las calles de la capital.

O peor aún, tuvieron que dejar amarrados los F-Wani a las afueras de la ciudad, podían ser amaestrados y ser usados como monturas, pero seguían siendo depredadores, encontrar comida de esa manera… bueno los lagartos se lanzaron por el almuerzo enseguida.

Eso los retrasó aún más ya que tenían que recorrer una ciudad que no conocían a pie, y con la tormenta de arena aun causándoles problemas.

Ni siquiera podían seguir los gritos de las peleas porque la tormenta rugía sobre sus cabezas más fuerte de lo que podían escuchar en sus inmediaciones, en todo caso, todo parecía especialmente hecho para retrasarlos.

Al menos ya estaban allí y listos para pelear, aun no sabían concretamente a quien tenían que ayudar, pero Tashigi esperaba poder solucionar ese problema.

– Sargento – llamó uno de sus hombres, la peliazul se detuvo y regresó a ver al hombre que apuntaba a un lado de la calle principal.

Cuando regresaron a ver se toparon con un grupo de hombre robando las casas, eso no es lo que la hizo parpadear sorprendida, aunque estaba algo indignada por lo que sucedía, no lo que la hizo parpadear como si estuviera teniendo alucinaciones, fue encontrar a un grupo de Soldados del ejército Real robando a los ciudadanos que se suponían tenían que proteger.

Incluso ella, una nacida y criada del East Blue conocía sobre el Ejercito Real de muchos de los Países que formaban parte del Gobierno Mundial.

Sabía perfectamente que ningún miembro del ejército de Arabasta estaría robando, de hecho, todos estarían protegiendo el palacio y su Rey incluso si les costara la vida, no había manera de que un grupo de ellos estuviera tan lejos del palacio robando.

Sin decir absolutamente nada les hizo un gesto para que sus hombres se movieran hacia el grupo de ladrones.

Ella los lidero rápidamente, y aunque estaba completamente indignada no era una asesina a sangre fría, rápidamente ataco para noquear, además también quería obtener información.

Estos hombres no eran luchadores, lo que hacía aún más claro que no pertenecían al Ejercito Real, pero aun así estaban ocupando sus uniformes.

Rápidamente tenían a la docena de hombres amarrados y golpeados en medio de la calle – está claro que no son del Ejercito Real ¿quiénes son y porque están usando sus uniformes? – cuestionó Tashigi, aunque su voz salió mucho más parecida a una orden que aun pregunta.

El hombre al que agarraba se rio con la boca sangrientas y dientes rojos – la Marina – escupió la sangre que le acumulaba en la boca y miró a los ojos de Tashigi – no puedes hacer nada, ya no.

Los nervios de Tashigi se crisparon, necesitaban información y la necesitaban ya ¿qué demonios hacían los Mugiwara con la Princesa Vivi? ¿qué planeaba conseguir Crocodile adueñándose de Arabasta? ¿cómo planeaba conseguirlo? todas esas preguntas y más necesitaban ser respondidas.

Principalmente para saber a quién demonios tenían que ayudar. Cuando recién llegaron y escucharon toda esa mierda sobre Cobra… bueno ella estaba con los Rebeldes.

Pero después Smoker-san dijo que todo era planeado por Crocodile, entonces Cobra no era el malo aquí.

Pero tampoco lo eran los rebeldes, eran idiotas que no podrían ver la verdad ni siquiera cuando los golpeaba en la cara, pero aun así no tenía la culpa de ser tontos que se dejaban guiar por un pirata.

Un pirata que el Gobierno Mundial se encargó de retratar como un héroe, un pirata que los jugo a ellos también creando una organización extremadamente peligrosa como Baroque Works completamente a escondidas sin que nadie en la Marina o el Gobierno Mundial se entere.

Aun así, esto era diferente a cualquier cosa a lo que ella estuviera acostumbrada, las cosas habían sido relativamente fáciles en Shelltown, Smoker siendo un Logia asentado en el más débil de todos los mares… bueno, no había donde complicarse.

En Shelltown ella cortaba un poco aquí un poco allá y los piratas se lanzaban a llorar como niñitas de tres años.

Pero aquí, aquí estaban metidos en una guerra, y las reglas cambiaban ya que no estaban en un lugar donde nadie escucharía sobre la justicia, sino que buscaban como sobrevivir y vencer al otro.

Desenfundo su espada rápidamente y colocó el filo en el cuello del hombre – dime todo lo que sabes – gruñó con fiereza.

Sus hombres detrás de ella se removieron incómodos, por lo general no tenían que intervenir, ventajas de tener como jefe a un hombre que comió una Logia, y también ventajas de trabajar en el East Blue.

– Um… Sargento – tartamudeó uno de ellos al verla amenazar al hombre con su espada en el cuello.

El hombre sonrió perdiendo un poco el miedo que cubrió sus ojos cuando puso el filo de sus espada en su cuello, no dijo absolutamente nada, lo que empeoro los nervios ya destrozados de Tashigi.

Era como si supiera que no eran Marines preparados para esto, como si supiera que venían del Blue más débil de todos.

Con un gruñido se irguió un poco, separando la espada del cuello, lo que lo hizo sonreír aún más, pero Tashigi no estaba para juegos, estaban en una maldita guerra y ellos necesitaban información así que al diablo con todo.

Con un movimiento elegante colocó su espada vertical, Shigure parecía vibrar en sus manos, respondiendo a lo que quería.

La espada brillo por un momento a pesar de que el sol estaba tapado por la tormenta y luego Tashigi la dejo caer con toda su fuerza, piel, musculo y hueso fue atravesado por la espada, clavándose profundamente en el muslo del hombre, atravesándolo completamente y alcanzando también la pantorrilla.

Todos se quedaron en silencio por un momento, Tashigi no escuchaba nada aparte del golpete de su corazón que latía como un tambor de guerra en sus oídos.

Pasaron unos cuantos segundos y entonces el hombre comenzó a chillar por el dolor y la impresión. Los marines siguieron removiéndose en sus lugares con los ojos abiertos y la bilis subiendo por su garganta.

– Ahora… – jadeó Tashigi con el sudor perlando su frente – me vas a decir todo lo que necesito saber ¿cierto?

Se levantó una vez más, separando su espada de la pierna del hombre que volvió a chillar por el dolor – si… si… te diré todo – lloriqueó el hombre mirando entre adolorido y aterrado su pierna y luego a Tashigi – somo… somos Millions, de Baroque Works – mostró un tatuaje en su brazo derecho – se nos ordenó infiltrarnos en ambos lados para evitar que alguno se rinda… tam… también se nos ordenó buscar cualquier lugar similar a un templo, o escondites y pasajes secretos.

El hombre siguió dando toda la poca información que se le había dado, fue bastante esclarecedor de cierta manera, al parecer por un vez los piratas no estaban del lado equivocado, aunque con la forma de ser de Luffy no le sorprendía que estuviera ayudando a la princesa.

– … hay una contingencia – susurró el hombre pálido y a punto de desmayarse – en caso de que algo suceda, algo que complique los planes o ninguno de nosotros pueda detener que los ejércitos no peleen.

– ¿Y cuál es esa contingencia? – cuestionó Tashigi.

Negó con la cabeza e intento mantenerse despierto, la pérdida de sangre ciertamente no estaba ayudando – no nos lo dijeron – respondió – pero tenemos entendido que los agentes numéricos Mr. Seven y Miss Father's Day están a cargo, escondidos en algún lugar esperando su señal.

Habían tenido a un agente numérico apresado así que sabía tenían alguna especialización, de acuerdo a ello podían pensar en algunas posibilidades para esta contingencia – ¿en que se especializan?

– He… no tengo idea… les gustan las pistolas o algo así.

Tashigi gruñó por no tener más información, de todas maneras, con un gesto de su mano les indico a sus médicos que ayudaran al hombre.

– ¿Pistolas? dudo mucho que pueda hacer algo de verdad dañino con un par de armas de fuego – murmuró más para ella misma.

– Quizá cañones – comentó uno de sus hombres.

– Si tuviera demasiados cañones regados por la ciudad como para usarlos de contingencia no podría esconderlos a todos – respondió Tashigi, no había manera de que pudiera tapar cientos de cañones en una ciudad como Alubarna, menos aún donde al parecer estaban concentrándose los dos ejércitos.

La plaza central era enorme, abierta y estaba rodeada por viviendas y comercios, no había lugar donde esconder cañones.

– Ya pensare en algo – dijo Tashigi – por el momento movámonos, asegúrense de que no puedan escapar, recuerden, intenten no usar fuerza letal, no sabemos cuáles son agentes de Baroque Works, así que no tenemos más remedio que ser cuidadosos y dejar inconscientes a todos, pero no duden si es necesario ataquen a matar.

Todos los marines se pusieron firmes y gritaron al mismo tiempo dando su entendimiento.

Con otro gesto de Tashigi comenzaron a correr hacia la plaza central, ahora al menos tenían una dirección concreta a la cual dirigirse – ¿también buscamos a los Mugiwara? – preguntó uno de sus hombres a su lado.

Lo pensó por un momento antes de asentir – sí, pero no intenten meterse en las peleas, están fuera de su liga, aun así, si logran vencer a los agentes numéricos debería ser sencillo apresarlos.

– ¿Vamos a dejar libres a los Mugiwara? – preguntó con algo de confusión.

Su primeras reacción fue decir que los apresarían cueste lo que cueste, pero entonces entro el conflicto, estaban ayudando a este país, estaban manteniendo con vida y ayudando a la princesa Vivi, por mucho que quisiera negarlo, los Mugiwara estaban del lado correcto del conflicto.

– Concentrémonos primero en Baroque Works, después podemos preocuparnos por los Mugiwara.

No tenían los hombres o la mano de obra para luchar no solo a dos frentes, sino a tres, por un lado, tenían la guerra causada por Crocodile, luego tenían a los agentes de Baroque Works y por ultimo los Mugiwara, no, no podían extenderse tanto.

Tendrían que enfocarse en la guerra y como segundo punto buscar a los agentes de Baroque Works para apresarlos, especialmente buscar a Crocodile, no podía escapar de ninguna manera, era el cabecilla y si eliminaban a su líder podía ser posible que los demás cayeran sin luchar.


El caos reinaba a su alrededor, dejaban inconscientes a un soldado y otros aparecían, la tormenta de arena solo parecía avivar ese desastre volviendo a los miembros de ambos ejércitos completamente locos.

Con todo ese barullo era imposible encontrar lo que necesitaban, Vivi iba por delante intentando razonar con las personas peleando.

Ya había tenido que apartarla de un espada balanceándose hacia su cuello, del mismo modo que tuvieron que evitar que las balas perdidas la alcanzaran, por su lado, su prioridad era encontrar la bomba masiva que podía acabar con la mitad de Alubarna con su explosión.

Pero con todo ese caos era imposible encontrar algo, su Kenbunshoku Haki no era de mucha ayuda con todos gritando tanto como para dejar inconsciente a un Kyojin.

El que hubiera tanta gente reunida en un solo lugar tampoco ayudaba en lo más mínimo, pero principalmente, las enormes presencias de Luffy y Crocodile peleando cerca, moviéndose de un lado de Alubarna a otro en cuestión de segundos, y a un nivel que empequeñecía incluso a la inminente explosión de la bomba, bueno no podía concentrarse en buscar una bomba de ninguna manera.

Mientras peleaban habían comenzado a dejar inconscientes a todos los que se les ponían enfrente.

Vivi se había quejado, pero no tenían tiempo de detener a cada una de esas personas, intentar razonar con ellos y al mismo tiempo buscar a los infiltrados, no mientras tuvieran una preocupación más apremiante.

Usopp y Chopper seguían a Koala haciendo cumpliendo con cada una de las exigencias de la castaña y algo aterrados por ella, aunque sus habilidades eran bastante ayuda con su actual trabajo, Chopper siendo el atacante cuerpo a cuerpo mientras Usopp se concentraba en el ataque medio y lejano.

Y aun así Koala estaba demostrando lo fuerte que era acabando con grupos de personas como si fueran moscas, mientras agarraba balas en el aire y protegía a Vivi de su propia estupidez.

– Tenemos una preocupación más grande – gruñó Koala agarrando a Vivi y cargándola en su hombro.

La peliceleste grito y pataleado – ¡déjame! ¡necesito hacerles entender que no tienen que pelear!

– ¡No, lo que necesitas es concentrarte en decirme donde demonios pueden esconder una bomba gigante! – gritó Koala de regreso, aunque se quejó cuando la rodilla de Vivi la golpeó en el pecho – ¡oye ya quédate quieta maldición!

Vivi no le hizo caso y siguió pataleando, estaba desesperada y el saber que había una bomba gigante a punto de explotar no ayudaba, no tenía ni idea de cómo salvar a su gente, a su país y eso estaba creando un círculo vicioso, que solo crecía mientras más estuviera rodeada por cuerpos y gente luchando.

Mientras luchaban las dos mujeres no se dieron cuenta de alguien más acercándose, Usopp y Chopper estaban viendo hacia otro lado sabiendo instintivamente que no era bueno meterse en pelas de chicas.

Entonces Koala parpadeó cuando un cuerpo chocó contra ella con fuerza y casi tira a Vivi al suelo.

Alcanzó a dejar en el suelo a Vivi antes de poner su atención en el hombre que la atropello – Vivi Nefertari – gruñó el hombre de cabello rubio, usaba lentes morados y un abrigo incluso cuando estaban en el desierto y en una guerra donde hacia aún más calor del normal.

Vivi levantó la cabeza tan rápido que por un momento pensaron que se haría daño – Ko… Kohza – tartamudeó.

El hombre volvió a gruñir mirando con furia a la princesa, había ido al palacio real para hablar con Cobra, quería que se rindiera por las buenas, si en algo respetaba a la gente de Arabasta entonces entregaría el poder y de ese modo no habría guerra, pero cuando llego al palacio por algunos túneles secretos que Vivi le mostró, no encontró a nadie.

– Tu… contigo Cobra no tendrá más remedio que rendirse – gruñó el hombre molesto.

Estiró el brazo para agarrar a Vivi, pero Koala se interpuso atrapando su brazo en su mano con un agarre de hierro – tu eres el líder de los rebeldes ¿no? – preguntó, aunque sabía que así era y no necesitaba que le respondieran – Luffy quería hacer esto el mismo, pero supongo que tendré que hacerlo yo.

Kohza la miró algo asombrado por la fuerza con que lo sostenía, y entonces se volvió a enojar – ¿quién demonios…

No dejo que terminara de hablar, se movió con rapidez agarrando al rubio del cuello y levantándolo del suelo, los ojos de Kohza se abrieron con sorpresa. Koala continuó con su ataque con un derechazo directo al rostro, sus lentes salieron volando y su nariz se rompió.

Sangre se escurrió por sus labios e incluso escucho como un diente se rompía. Vivi lanzó un grito de sorpresa al ver como Koala golpeaba al que una vez fue su mejor amigo.

– Eres un imbécil completo si crees que un Rey como Cobra podría usar Dance Powder, solo para un pequeño sector del país, y eres aún más imbécil si crees que podría secar solo una ciudad elegida con anterioridad – soltó su cuello dejando al hombre que parpadeaba intentando que las sombras y la oscuridad desaparecieran de su vista – apuesto a que ni siquiera te tomaste el tiempo de averiguar correctamente cómo funciona el Dance Powder.

– ¿Qué… qué hay que averiguar? – gruñó como pudo – Cobra seco el resto del país para vivir cómodamente.

– ¿Y entonces porque no ha llovido aquí tampoco? – cuestionó Koala con una sonrisa depredadora – ¿por qué solo Yuba y Erumalu sufrieron, cuando Nanohana y Katorea están más cerca? ¿por qué de repente Rainbase entro en auge mientras el resto del país se desmoronaba?

Kohza parpadeo por un momento, con cada pregunta que le hacia sus ojos seguían abriéndose, nunca pensó en todas estas cosas, pero ahora que lo hacían caer en cuenta resaltaba como un pulgar adolorido – ¿a dónde quieres llegar?

– Piensa un poco maldición, me imagino que no eres tan tonto como pareces – gruñó Koala molesta, Usopp y Chopper se alejaron un poco más, aunque aún lo suficientemente cerca para defender al resto del grupo que estaba distraído – ¿qué podría ganar un Rey como Cobra, que ha levantado Arabasta por décadas, haciendo algo como esto? nada, pero hay alguien que si se ha beneficiado, y mucho, con todo este problema.

– Estas mintiendo – gruñó Kohza negando con la cabeza – Crocodile es un héroe, el héroe de Arabasta.

– Estas olvidando que Crocodile es y sigue siendo un pirata, uno de los peores de hecho ¿enserio piensas que alguien como él, podría dejar todo eso de lado para convertirse en un héroe de cuentos de hadas? – cuestionó Koala.

– Kohza – murmuró Vivi atrayendo su atención – Crocodile es el líder de Baroque Works – sus ojos se abrieron aún más, Baroque Works era bastante conocido en Arabasta, se creía que su centro de mando estaba allí así que lógicamente conocerían a la peligrosa organización – piénsalo bien, es un usuario… es prácticamente el desierto, con un movimiento de su mano podría enterrarnos a todos si quisiera, Arabasta le servía para sus propósitos, pero ahora ya no… él… él está amenazando a todos con una bomba que puede borra la mitad de Alubarna.

El lamento en la voz de Vivi, sus ojos rojos por el llanto, sus lágrimas derramándose por su rostro hasta caer en el suelo, eso fue lo que termino de convencerlo, aun recordaba a esa niña luchadora, una niña que se había convertido en toda una mujer, igual de luchadora y tenaz, pero ahora esa mujer se estaba cayendo a pedazos mientras intentaba detener esta guerra.

– Bien – susurró – les creo.

– Perfecto ahora busca alguien en quien confíes o hazlo tú mismo, necesitamos encontrar esa bomba y detener el reloj antes de que detone o estamos acabados – ordenó Koala levantando al rubio rápidamente y empujándolo hacia el caos de la guerra – intenta convencer a tus hombres de que dejen de pelear, debe haber infiltrados de Baroque Works en los dos bandos así que no te confíes y ten cuidado.

Sus ojos se estrecharon ante esa información, era imposible saber cuáles serían los infiltrados, pero sabia quienes no podían serlo, asintió y comenzó a correr nuevamente alejándose del grupo.

– Eso fue bien – dijo Usopp con una sonrisa intentando levantarle el animo a Vivi.

– Sí, y con Chaka-san también ayudando podemos resolver esto – siguió Chopper.

– Muévanse, tenemos una bomba que encontrar – ordenó Koala cargando una vez más a Vivi, aunque después de unos pasos la peliceleste pudo moverse por ella misma, encontrarse con Kohza y convencerlo de todo había mejorado su estado de ánimo, pero Koala tenía razón había que encontrar una bomba – ahora Vivi ¿dónde crees que podrían esconder una bomba gigante?

Los ojos de la peliceleste se endurecieron mientras pensaba en donde podría colocar la bomba para que destrozara la mayor cantidad y más significativa de Alubarna.


Corrieron por el camino lanzando ataques uno contra el otro a toda velocidad y cada uno más vicioso que el otro, Zoro estaba sangrando de su hombro derecho, tenía un corte molesto en su ceja izquierda.

Daz por el contrario no sangraba, pero su acero tenía "abolladuras", con cada ataque que realizaban Zoro aprendía aún más sobre cómo podía hacer daño al hombre cuchilla al que se estaba enfrentando, y aunque no estaba herido tal como Zoro, sentía el dolor que alguien normal podría sentir al ser golpeado.

Se alejó rápidamente y sacudió su mano derecha, revisó su mano y encontró moretones, pequeños, similares a cortes, pero de color morado e hinchados.

Sonrió y se lamió la herida mientras levantaba la cabeza para ver a Zoro que también sonreía – está aprendiendo – murmuró para sí mismo, cada vez era más difícil conectar un ataque contra el peliverde – esto es interesante.

Comenzó a correr una vez más hacia Zoro transformando en el camino sus dedos en cuchillas y también las plantas de sus pies.

– ¡Atomic Spar! – gruñó al mismo tiempo que atacaba a Zoro.

El peliverde se agachó rápidamente para evitar el ataque y uso sus espadas como escudo sabiendo que era sencillo para Bones cambiar el rumbo de sus ataques.

Fue arrastrado por unos cuantos metros gracias a la fuerza de su ataque y tuvo que agacharse nuevamente cuando la velocidad del agente aumentó gracias a las cuchillas en sus pies.

– Hyakuhachi Pondo Hou – dijo Zoro una vez pudo poner algo de espacio entre él y su contrincante.

Bones sabiendo del atraque que se acercaba cubrió sus brazos con acero y se acercó tanto como pudo al mismo tiempo que Zoro lo hacía, brazos y espadas se reunieron en el medio y el polvo se levantó a su alrededor, a sus lados cortes limpios se hicieron en los edificios derrumbándolos.

Aun así, Daz ganó en fuerza gracias al aumento de velocidad que le permitía tomar al usar sus cuchillas como patines de hielo.

Zoro gruñó mientras volaba por el aire, en todo momento concentrado en sus pensamientos, analizando cada uno de sus ataques, y como los usaba, sin darse cuenta estaba haciendo algo… algo a lo que no podía ponerle un nombre, cada que chocaban el simple viento se volvió cortante por alguna especie de… energía.

Lo sentía más fuerte al momento de usar el Rankyaku, como si estuviera poniendo una parte de él en cada uno de esos movimientos.

Aun así, parecía faltarle algo, faltaba la chispa que le diera lo que necesitaba para completar esa parte y poder cortar el acero, hasta ahora podía aboyarlo, pero eso era fuerza bruta, su maestro ya le había dicho sobre eso una vez, no se necesitaba fuerza bruta para cortar todo, podías no cortar una hoja, pero podías cortar el acero, y lo mismo al revés.

Siguieron atacándose lo más rápido que podían, con Daz Bones tomando la delantera y usando esos patines como cuchillas para aumentar su velocidad.

Zoro podía mantenerse alejado de los peligrosos ataques del agente gracias a su entrenamiento con Luffy, estaba bastante contento con su mejora en la velocidad o posiblemente hubiera tenido muchos más problemas y estaría mucho más lastimado.

– ¡Spiral Hollow! – gritó Daz.

Sus brazos se convirtieron en taladros giratorios que hicieron retroceder a Zoro por su simple movimiento, alcanzó a poner sus espadas al frente para no terminar siendo rebanado por esas extrañas cuchillas, pero abrió los ojos cuando las chispas volaron hacia su cara y sintió como sus tres espadas prácticamente gemían por el esfuerzo.

– 'Si esto sigue así romperá mis espadas' – pensó Zoro preocupado – ¡Rankyaku!

Levantó su pierna lo más fuerte que pudo para atacar directamente a los brazos, sirvió para que el agente se retire, pero demostró sus instintos de pelea y su experiencia cuando cruzó los brazos para soportar el extraño ataque y al mismo tiempo saltaba hacia atrás.

Eso le permitió controlar la dirección del ataque elevándolo por encima de su cabeza, el ataque continúo cortando fácilmente un trozo de uno de los edificios aledaños.

Zoro estaba tan sorprendido por eso que no pudo evitar el siguiente ataque de Daz, las cuchillas giratorias conectaron directamente con su torso y sintió su carne comenzar a ser molida.

Lanzó un grito de agonía y reaccionó por puro instinto levantando su Kitetsu que pareció literalmente sonreír ante el ataque, la espada casi cobro vida cuando se dirigió automáticamente hacia el cuello desprotegido del agente, Daz endureció como el metal ese sector instintivamente, pero el ataque de Zoro era casi desesperado y eso aumentando la sed de sangre de la espada, lograron cortar el cuello sin problemas.

El extraño dolor, la sensación de ser cortado fue lo único que los salvo de perder la cabeza, ni bien recibió el corte se alejó automáticamente.

Aun así, el corte fue lo suficientemente profundo para que la sangre comience a teñir su ropa con su color, llevó sus mano hacia el cuello con los ojos abiertos, cuando los retiro vio su sangre por primera vez después de quien sabe cuánto tiempo.

– Acaba de… cortar el metal – susurró Daz dejando de ver su sangre para ver a Zoro.

Zoro también estaba sorprendido, aunque se agarraba el pecho donde estaban los varios cortes dolorosos por el ataque que recibió, parpadeó un momento antes de mirar a su Kitetsu que aun vibraba en su mano, deleitándose con la sangre que la cubría y la herida que causo a su enemigo.

Poco a poco comenzó a sonreír, miró su espada embarrada con la poca sangre que logro obtener – así que si es posible cortarte después de todo.

Se lamió los labios intentando recuperar esa sensación justo antes de que Kitetsu cortara al agente, estaba algo empañada por la sed de sangre de la espada maldita, pero aun podía recoger un poco, lo suficiente para seguir mejorando esa… técnica, o sea lo que sea.

Una vena explotó en la frente de Daz ante la sonrisa y el comentario de Zoro – no te confíes pirata, que hayas podido herirme un poco no significa que podrás repetirlo – se lanzó hacia delante una vez más cuando Zoro sonrió aún más marcadamente – ¡Sparkling Daisy!

Esta vez en lugar de soportar el ataque Zoro se agachó asegurándose de evitar ese extraño viento cortante que desprendía ese ataque en específico.

Tuvo que alejarse una vez más cuando el agente levantó su pierna convertida en espada hacia su propio cuello, levantó su Yubashiri para levantar aún más la pierna de Daz, desbalanceándose su cuerpo y permitiéndole pasar su defensa.

– Nigiri – murmuró suavemente, una vez estaba en posición.

Como antes Kitetsu respondió con su propia mente, deseosa por causar dolor y muerte, por el contrario, su Ichimonji respondía a sus deseos como si fuera el toque de una amante.

Intentó repetir el mismo sentimiento de cuando cortó al agente, no lo logro, aun así, su intento tuvo resultado en cierta manera, sintió algo diferente como si algo estuviera cambiando en su mismo ser, sus espadas se ondularon sobre el estómago de Daz antes de crear dos haces sobre su estómago y mandarlo a volar.

Zoro gruñó lograba causar cierto daño, pero aún no encontraba la clave para cortar el acero, aunque estaba cerca.

Se colocó en posición cuando Bones cargó una vez más con sus manos brillando metálicas gracias a la poca luz solar que había, aguantó el primer ataque, e intento responder, Daz ya había previsto su movimiento y lo cortó profundamente en el muslo con una medio patada.

El peliverde gruño una vez más y pateó al agente en el estómago, e intentó cortar de frente con su Yubashiri.

No lo cortó, pero le dio campo para poder moverse, lanzó rápidamente tres Rankyaku hechos por sus espadas, pero enseguida vio una diferencia, el haz cortante tenían un color diferente cada uno.

El haz hecho por Yubashiri era el azul normal, pero la Kitetsu hizo un Rankyaku negro y la Ichimonji uno rojo.

Daz viendo la diferencia no quería se tocado por los ataques, pero no tenía mucho margen de maniobra, por un lado, no tenía tracción al haber sido empujado por el anterior ataque del peliverde y por el otro, los haces se acercaban demasiado rápido para poder evitarlos a todos.

No estaba dispuesto a ser cortado por el haz negro, se sentía como pura malicia y odio vuelta cuchilla, tampoco le parecía bueno el rojo, no se sentía como el negro, pero ciertamente parecía que cortaría a su enemigo con prejuicio extremo.

El normal sería su mejor apuesta, aunque por la posición de los ataques solo tenía la posibilidad de evitar uno.

Decidiendo en cuestión de segundos, logro convertir la punta de su pie derecho en una cuchilla eso le dio el poco de tracción necesario para inclinar su cuerpo y evitar completamente el haz negro.

El haz azul lo golpeó en el pecho, incluso teniendo un color normal recibió un corte lo suficientemente profundo en el pecho.

El rojo por el contrario corto su muslo y por poco y corta completamente su brazo izquierdo, desde el antebrazo, eso hubiera sido doloroso y bastante desastroso, estaba luchando para matar a Zoro no para perder extremidades, especialmente una con la que estaba bastante apegado.

Mientras eso ocurría Zoro volvió a estudiar sus espadas, era la primera vez que creaba un Rankyaku de diferentes colores, algo había cambiado, especialmente porque ahora el Rankyaku podía cortar el acero, Makino le dijo que no era muy difícil con ese tipo de técnica, parecía que ahora solo necesitaba encontrar la manera de imitar eso, pero con sus espadas.

El agente volvió a gruñir cuando pudo erguirse una vez más, revisó rápidamente sus heridas alegrándose de que pudo evitar los golpes directos.

Ahora estaba más preocupado, Zoro estaba creciendo a pasos agigantados mientras luchaban y empezaba a dudar de él mismo por primera vez, él también parecía estar aprendiendo, pero no al mismo nivel que el peliverde.

Tenía que acabar esto ya si no quería terminar siendo el cazado en lugar del cazador, volvió una vez más a crear las cuchillas en sus pies y se deslizo con facilidad y mucho más rápido hacia Zoro que aun parecía distraído por sus espadas y su anterior ataque completamente diferente al normal.

Error de novato, aunque sabía que cualquiera hubiera estado distraído después de hacer lo que el peliverde hizo.

Zoro notó el ataque entrante demasiado tarde, a duras penas logro desviar una mano de Daz la otra cruzo fácilmente desde su cadera derecha hacia su hombro izquierdo cortando profundamente y extendiendo aún más las heridas hechas por esos taladros de antes.

Su Kitetsu fue lanzada hacia atrás y no tuvo manera de defenderse de la patada que le llego por ese lado.

Un corte de hombro a hombro se formó rápidamente mientras era lanzado hacia el final de la calle chocando contra otro de los pilares y cuarteándolo – Spar Break – gritó Daz cruzando sus brazos ni bien lo alcanzo.

Zoro levantó su Yubashiri, la única espada que pudo sostener gracias a los ataques anteriores, eso lo protegió en cierta medida.

Su vista se puso negra por un momento y escucho un gritó en sus odios, un grito que resonó por su cabeza pero que se parecía más a un gritó lejano o como si estuvieran bajo el agua, en ese momento pensó en las palabras de su Sensei y fue como si un velo se hubiera destapado.

De repente ya no era un gritó… eran susurró, tres susurros diferentes, no decían palabras, pero todos reverberaban con su… energía.

Incluso con sus ojos cerrados logro evitar las piedras que caían sobre él, las voces lo guiaban, aunque no las entendiera, cuando todo se detuvo, estaba de pie en medio de todos los escombros.

– 'Ya me he sentido así antes' – pensó mirando a su alrededor, ignorando al agente que lo veía como si fuera un fantasma – 'cuando el mundo se vuelve extrañamente silencioso… mis latidos resuenan en mis oídos' – miró a cada una de las piedras con ojos desenfocados – 'sentí la presencia de las rocas… como si estuvieran vivas, pero no era una presencia, algo distinto… un aliento'.

Volvió a ver a Daz, movía sus labios, pero no podía escuchar su voz, levantó a Yubashiri una vez más y escucho su aliento, era como el de un niño en medio de la nieve, jugando.

Miró a la palmera a su lado, tenía su propio aliento, luego escucho el aliento de su Ichimonji debajo de una enorme piedra, la piedra también tenía su propio aliento, como si le indicara cómo y por donde tenía que mover su espada para cortarla, levantó su katana y la piedra se cortó limpiamente.

Su Ichimonji era más similar a una mujer, una mujer en su cama, compartiendo su aliento con él y dándole fuerza.

Luego escucho el aliento de su Kitetsu, como el de un hombre alto, vestido de negro y con sus manos embarras de sangre, su aliento parecía más al de vidrios rotos y exigía derramar sangre.

– ¿Qué demonios eres? ¿qué hiciste? – preguntó Daz Bones exaltado.

Zoro volvió a enfocarse en el agente, aun no podía escuchar su voz, pero podía sentir el aliento de su metal, volvió a recordar las palabras de su Sensei, y con un movimiento negligente de su muñeca Yubashiri golpeó las hojas de la palmera.

Golpeó, era el termino adecuado ya que las hojas simplemente resbalaron por su espada sin ser cortadas, pero se movieron con fuerza como si el viento soplara sobre ellas, similar a como su Sensei había demostrado con una hoja de papel, aunque él estaba seguro de que no cortaría la palmera, su aliento se lo decía, como si pudiera modificar el suyo propio para no coincidir con el de las hojas y por lo tanto no las cortaba.

– Una katana sigue la voluntad de su usuario – murmuró Zoro tan suavemente que incluso él casi no pudo oírse – solo queda ver si en verdad puedo cortar el acero.

Daz frunció el ceño cuando el peliverde lo apunto con la única katana que tenía en sus manos – has perdido mucha sangre, tu cuerpo está a puno de rendirse, no podrás soportar mi ataque con una sola katana.

– No podrás volver a cortarme – respondió Zoro con seguridad, su reparación era trabajosa por los cortes dolorosos en su torso, pero estaba confiado en que había solucionado su problema, ahora podía cortar el acerco simplemente con su katana.

La mueca de desprecio se hizo aún más marcada en el rostro de Daz, sus manos y pies volvieron a convertirse en cuchillas y se lanzó hacia Zoro lo más rápido que pudo – ¡Atomic Spar!

Zoro observo con atención a su contrincante acercarse, envaino su Yubashiri una vez más y la movió hacia su derecha colocándola detrás de su muslo y tomando el mango por sobre su cabeza – Ittoryu Iai… – mencionó apretando su agarre – Shishi Sonsón – desenfundo la katana rápidamente, causando un brillo cegador, como si estuviera respondiendo a su pedido.

Con un movimiento demasiado rápido para ver cortó a Daz Bones desde la cadera derecha hasta el hombro izquierdo.

Se detuvieron una vez más ahora dándose la espalda, y Zoro comenzó a enfundar una vez más su katana, ni bien se escuchó el clic, Daz gritó y la sangre salió disparada de la herida que le causo en el pecho.

Sus piernas no aguantaron su peso, cayo de cara en la calle viendo su sangre morbosamente, como lo envolvía y como se volvía negra por la arena.

– Me he vuelto más fuerte – murmuró Zoro, le dolía todo el cuerpo, ahora que la adrenalina comenzaba a bajar empezaba a sentir la fatiga, la pérdida de sangre y todas las heridas que el agente le había infringido, aun así, se puso de pie, tenía que recuperar sus katanas.

– ¿Ahora sigue el diamante? – preguntó Daz cuando paso a su lado con lentitud.

– Eso sería un desperdicio – respondió y siguió su camino para recuperar sus preciadas armas.

Sector norte de Alubarna, edificio gubernamental de Medi, batalla en la calle principal, ganador, Zoro.


Todo el sector tembló y casas fueron levantadas cuando el cuerpo de Luffy apareció destrozándolo todo, con un gruñido dio la vuelta en el aire y levantó su mano – Arashi, Arashi no… Saishū-tekina Handan – el enorme rayo apareció desde el cielo abriendo la tormenta de arena.

Crocodile que se acercaba hacia Luffy con una ataque ya formándose en su mano derecha tuvo que detenerse en el aire y lanzarse hacia un lado para evitar el entrante.

Un casa explotó ante el contacto mandando escombros por todos lados, personas de ambos ejércitos fueron golpeados por los restos, el suelo temblando los hizo caer e incluso alguno fueron alcanzados por los rayos del ataque.

– Desert Spada – gruñó Crocodile ni bien pudo detectar el paradero de Luffy.

El tornado de arena paso destrozando todo a su alcance, las personas se alejaron como pudieron, todos allí sabían de las habilidades del héroe de Arabasta y no quería ser receptores de ese poder.

Luffy se movió rápidamente, bordeando el tornado de arena sin problemas, volvió a aparecer cerca de Crocodile y lanzó una patada hacia su rostros.

El Shichibukai levantó sus brazos para defenderse, pero tuvo que apretar los dientes cuando sus brazos cimbraron, la calle en la que estaba parado se cuarteo y la casa a su espalda se derrumbó, el choque de Haki espeso el ambiente y luego Crocodile salió volando.

Luffy corrió detrás del perro del gobierno dejando atrás cuerpos de personas inconscientes ya sea por el Haki o por sus ataques.

Se habían estado moviendo por toda la ciudad, sin detenerse mucho tiempo en un sector, prácticamente destrozando todo a su paso, y Alubarna no era lo único que destrozaban, el único motivo por el que Luffy no estaba tirado en el suelo después de la tremenda paliza que le había propinado el Shichibukai era por la adrenalina.

Como un usuario Logia, era raro que le causaran daño físico, pero Crocodile a pesar de no haber entrenado en mucho tiempo aún era un enemigo extremadamente peligroso.

Por supuesto él había causado tanto daño como recibió, así que Crocodile estaba en las mismas circunstancias, y desde que recibió ese… impulso unos momentos antes estaba en un buen momento, aunque no podía confiarse con el Shichibukai, Crocodile sabia usar sus habilidades y lo hacía muy bien.

Volvió a aparecer detrás de su enemigo convirtiendo sus manos en agua y con un grito de batalla las dejo caer como un martillo sobre Crocodile.

Se escuchó un sonido similar a un cañonazo y una corriente de aire se esparció por el nuevo barrio en el que habían caído, aun así, el Shichibukai logró levantar su pierna para que su rodilla fuera la que recibía el mayor impacto y no su abdomen ya lo suficientemente dañado como estaba.

Salió volando de regreso al suelo, pero pudo cambiar su trayectoria con facilidad gracias a su Fruta del Diablo y la tormenta que aun controlaba.

Chocó con fuerza contra el concreto de la calle y saltó hacia un lado, con lo justo para que el rayo impactara en el mismo sector destrozando todo a su paso y creando un extraño pero hermoso árbol de fulgurita.

– Desert Geiser – gritó Crocodile enseguida.

La arena se arremolino cerca de él y luego se disparó hacia el cielo justo hacia donde estaba Luffy acercándose, la columna de arena lo golpeó en el pecho como un taladro intentando perforar en el concreto.

El azabache tuvo que tomar acciones evasivas para poder evitar ser atravesado por el taladro de arena.

Aun así, terminó atravesando un edificio, golpeó con fuerza lo que parecía la caja fuerte de un banco, le sacó todo el aire de los pulmones y posiblemente terminó por romper un par de costillas.

La enorme caja de metal se abollo como un acordeón, y luego lidero al cuerpo de Luffy para destrozar todo el lugar hasta detenerse en la calle, pero por el lado equivocado – ¡Desert Ciclón! – gritó Crocodile apareciendo sobre Luffy y sin dejar que el otro pirata reaccionara atacó con toda su fuerza.

Junto sus manos formando un tornado más controlado y compacto que se estiró como un tobogán hacia Luffy.

Luffy se levantó lo más rápido que pudo convirtiendo su cuerpo en electricidad y se disparó lejos, evitando por poco el nuevo ataque, la caja fuerte no tuvo tanta suerte, el metal fue rasgado como papel por el tobogán de arena y también lo levantó por el aire, todo su contenido tan destrozado como la caja en sí.

El azabache con un gruñido movió sus manos desde la derecha hacia la izquierda, formando algo más parecido a un cañón de electricidad.

Se creo una franja en el aire de color blanco azulado que podía ser visto por kilómetros, todo el lugar se electrifico encendiendo luces y aparatos eléctricos por la simple potencia del ataque.

El cañón de energía recorrió el espacio entre Luffy y Crocodile en menos de un segundo, el Shichibukai solo alcanzó a inclinarse hacia un lado para no recibir de lleno el ataque, pero aun así perdió un brazo y parte del pecho, gritó de agonía y se hizo uno con la tormenta, aun dolía como los mil infierno, especialmente donde la arena se había convertido en vidrio.

Pero su rápida acción evitó que perdiera el brazo por completo, gruño de frustración, no se había imaginado que el rayo también podría ser una debilidad.

Ahora estaba claro que lo era, después de todo convertía la arena en fulgurita y evitaba que él se defendiera o la usara, el que este maldito pirata también supiera Haki complicaba aún más las cosas.

Se suponía que Arabasta estando tan cerca de Reverse Mountain sería el punto perfecto para sus planes, el país de la arena más el que no hubiera piratas demasiado peligrosos en sus inmediaciones lo convertían en la mejor tapadera, especialmente cuando tenía que estar atento al Gobierno Mundial y a los Yonkō.

Pero entonces Mugiwara había aparecido, eliminando a sus agentes sin ningún problema aparente.

No le sorprendía después de ver sus capacidades de pelea y que al parecer ya sabía sobre el Haki desde antes de haber llegado al Grand Line, lo confuso era su recompensa, alguien que sabía Haki, estaba seguro que la Marina y especialmente Sengoku no hubiera puesto una recompensa tan baja para alguien que sabía sobre ese tipo de poder, incluso si era un novato.

Aun así, el maldito pirata había llegado allí, se había metido en sus planes y ahora… ahora lo estaba haciendo pelear como no lo había hecho en mucho tiempo.

Aun en medio de la tormenta escondiéndose en ella, controló todo para comenzar a atacar sin verse tan en peligro como estaría en un cuerpo físico, con un simple pensamiento columnas de arena similares a estalagmitas comenzaron a levantarse del suelo persiguiendo a Luffy.

Su velocidad con el uso del rayo estaba ayudando a poder evitar ser empalado, pero las estalagmitas se formaban increíblemente rápido gracias a la ayuda de la tormenta.

Una vez más se vio encerrado en una posición defensiva por el mismo ataque, intentó volver a crear la cúpula de electricidad que lo ayudo la última vez, pero Crocodile no era un tonto o inútil.

Él también había aprendido conforme la pelea seguía su curso, así que sabía perfectamente como se defendería Luffy.

Volvió a aparecer por su espalda con una sonrisa viciosa – ¡Desert Spada! – gritó estirando su mano.

El cemento de la calle fue levantado como si fuera nada frente al poder del ataque de Crocodile que corrió hacia la espalda de Luffy, el moreno sabía que se acercaba un ataque por su espalda.

Se acercaba con demasiada velocidad, así que se lanzó hacia delante una de las estalagmitas se clavó en su hombro, pero con una corriente de aire logro pararla sin más problemas, eso le dio tiempo para evitar también el ataque por la espalda, fue en ese momento que su Kenbunshoku prácticamente le gritó sobre un nuevo ataque entrante.

Eso fue lo único que le permitió moverse lo suficiente para no terminar seco como pasa, la ola de arena con forma de media luna paso por su lado, pero lo golpeó en el hombro y brazo izquierdos.

Automáticamente su brazo fue chupado hasta que ni siquiera se parecía a un brazo, al menos su movimiento evito que el resto de su cuerpo siguiera ese ejemplo.

No tuvo tiempo de recuperar su brazo cuando un nuevo ataque le estaba cayendo encima, fueron solo sus reflejos sobrehumanos los que le permitieron mover su pierna izquierda lejos y que no termine en el mismo estado que su brazo.

El problema de haber perdido un brazo fue la perdida de balance, pudo recuperarse rápidamente y ajustar su cuerpo como solo un puñado de personas en el mundo podrían a esa velocidad y en medio de una pelea, pero eso fue suficiente para que Crocodile apareciera frente a él ya con un ataque listo – Sables Pesado – gruñó.

El pequeño pero poderoso tronado concentrado en la mano de Crocodile salió disparado como una bala de su mano.

Chocó contra el estómago de Luffy creando una onda expansiva enorme y destrozando una buena parte del barrio en el que estaban peleando, Luffy escupió saliva antes de salir volando chocando contra cualquier cosa que se le pusiera en frente y destrozándolo a su paso.

Se detuvo una vez más al chocar contra la pared que soportaba el palacio real y agrietarlo.

Crocodile gruñó aun sintiendo el dolor en su brazo, era especialmente molesto cuando usaba ataques poderosos – no creo haberlo matado – murmuró viendo el rastro de destrucción que dejo el cuerpo de Luffy – pero esta pelea se está alargando demasiado y se está volviendo especialmente peligrosa.

No le gustaba el sentir, aunque se un mínimo de miedo por un novato, se asentó allí justamente para no preocuparse por ningún otro pirata.

Lo había conseguido por años – será mejor apresurarse y encontrar esa maldita arma – dijo para él mismo, se elevó rápidamente sintiendo a Robin no tan lejos y moviéndose junto a la Voz de Cobra – más vale que esa arma este allí.

Sabía muy bien que no todos los Poneglyph daban información importante, algunos simplemente marcaban la ubicación de otros.

Desapareció en un pequeño tornado de polvo, esperando tener el suficiente tiempo para encontrar el arma antes de que Luffy vuelva a recuperarse y la pelea se reanude, Mugiwara había demostrado ser más duro de lo que esperaba así que no podía saber cuánto tiempo tenía para reunirse con Robin y no esperaba poder esconderse tampoco.

Así que su mejor oportunidad para acabar con todo eso de una buena vez era desenterrar el arma y amenazar a todo con ella.


– ¡Sea Urchin Stinger! – gritó Miss Doublefinger, su cabeza llena de espinas atravesó el barril que le lanzó Nojiko y casi empala a Nami.

Por suerte la akage era lo suficientemente elástica para evitar el ataque principal, pero Zala ya no estaba jugando y las cosas estaban cada vez más peligrosas, sus dedos se estiraron hacia su rostro ni bien el primer ataque fue evitado.

Levantó su personal deteniendo la mano, pero las púas siguieron creciendo, Nojiko apareció rápidamente jalando a su hermana hacia el suelo con lo justo.

Sabiendo que Zala podía y seguiría atacando sin darle un descanso Nojiko se levantó rápidamente – Rankyaku – murmuró en un intento casi desesperado por alejar a la asesina y darles un respiro.

Lastimosamente sus habilidades en el arte marcial aún era bastante básicas, y ya había demostrado esa habilidad, así que Zala pudo evitar la endeble cuchilla de aire sin dificultad – Double Stinger – continúo atacando.

– ¡Cyclone Tempo! – gritó Nami igual de desesperada que su hermana.

La X que formaban los Heat Pole y Cool Pole salió volando a toda velocidad hacia Zala, la agente estaba demasiado cerca para poder evitar el poderoso ataque y lo recibió de lleno una vez más gruñendo de dolor, salió volando hacia atrás chocando contra la pared de una casa y destrozándola.

Nojiko volvió a repetir su ataque anterior en un intento por acabar de una buena vez con Miss Doublefinger.

Lastimosamente se demostró una vez más las diferencias entre ella que recién comenzaban a entrenar y una mujer que había sido extremadamente peligrosa por años, cuando Zala se levantó mucho más rápido de lo esperado y se lanzó hacia un lado para evitar la cuchilla de aire.

El Rankyaku de Nojiko podía ser algo débil aun, pero seguía siendo un ataque peligroso, si era alcanzada por esa cuchilla podía estar en verdadero peligro.

Después de todo no era tan resistente como Mr. 1, él podía salir indemne de ese ataque, quizá, pero ella no, así que más le valía estar atenta a esos ataques y contraatacar rápido.

– Sewing Stinger – dijo Zala, sus piernas se convirtieron en agujas gigantes y le dieron más velocidad para acercarse hacia las hermanas.

Los ojos de ambas se abrieron al verla tan cerca tan rápido, ninguna pudo reacción cuando los dedos alargados de la agente se estiraron clavándose en sus ojos y atravesando toda la cabeza.

Pero contrario a lo que esperaba no se sentía como carne, materia cerebral y hueso, más bien era… casi como el agua.

– Mirage Tempo – escuchó a su espalda. Enseguida las figuras frente a ella comenzaron a desaparecer como si fueran humo – use la Cool Ball para incrementar la densidad del aire, la extrema diferencia entre las temperaturas del aire hace que la luz se refleje, ósea…

– Un espejismo – gruñó Miss Doublefinger.

Dudo por un momento, no sabía si lo que estaba viendo era otro espejismo o eran las reales, eso le costó.

Nojiko se acercó enseguida usando un Soru bastante corto, aumento su velocidad lo suficiente para acercarse más rápido de lo que Zala esperaba, pero aún no podía moverse a esas velocidades cuando quisiera.

– Shigan – gruñó con enojó.

Zala levantó sus brazos convertidos en púas rápidamente para protegerse, pero el ataque no llego por al frente como esperaba, llego de un lado.

El dedo de Nojiko se clavó en su cadera como si fuera una de sus púas, gritó adolorida y tuvo que saltar hacia el otro lado para evitar más daño, pero al esperar justamente eso la dejo desprotegida para el siguiente ataque de la peliceleste.

No podía arriesgarse a usar sus extremidades o confiar ciegamente en un arte marcial del que recién estaba aprendiendo.

Aun así, aún tenía sus cuchillos, pudo acercarse fácilmente gracias a que Zala estaba esperando que atacara con esos extraños ataques que le habían estado lanzando este último tramo de la palea, no esperaba que Nojiko volviera a usar algo tan… mundano como un cuchillo.

Y aun así pudo inclinar el cuerpo lo suficiente para evitar un punto fatal o delicado, el cuchillo se clavó en su hombro, tan profundo que Nojiko tuvo que soltar el cuchillo o arriesgarse a un contraataque.

Mientras eso ocurría Nami estaba usando un truco de fiesta para aumentar la humedad del lugar.

Se sentía bastante tonta al tener que hacer algo así, pero no tenía más remedio gracias a que el tonto de Usopp creó un juguete en lugar de un arma como se lo había pedido, al menos se podía usar como arma si era lo suficientemente inteligente.

Una vez que estaba segura aumento la humedad del lugar, comenzó a soplar en el Heat Pole.

Las bolas calientes que se crearon se elevaron rápidamente absorbiendo la humedad que había creado antes, sonrió con satisfacción cuando notó como poco a poco se iba creando un nube, pequeña, pero nube, al fin y al cabo.

– ¿Estás lista Nami? – preguntó Nojiko evitando los ataques de Miss Doublefinger y contraatacando como podía gracias al Rokushiki, tendría que agradecer a Luffy y Makino por enseñarles esto o estarían un poco peor de lo que estaban en ese momento, quizá hasta podían estar muertas.

– Aun no – respondió la akage intentando aumentar el tamaño de la nube lo más rápido que pudiera.

Zala no era tonta, sabía que algo estaban haciendo y no le gustaría el resultado, con eso en mente volvió a estirar sus dedos y los clavó en sus hombros, para asombro de Nojiko que no esperaba eso.

– Toge, Toge doping – gruñó con molestia.

Los músculos de sus brazos se abultaron hasta el punto de aparecer un físico culturista, y cuando algunas púas más pequeñas pero viciosas aparecieron para rodearlos, bueno, no esperaba recibir un ataque de esas cosas.

Nojiko tuvo que usar Soru una vez más para poder salir del camino, el enorme brazo repleto de púas chocó con fuerza contra el suelo, haciendo que tiemble un poco, partiéndolo y levantando piedras como si no representara absolutamente nada – que mierda – susurró la peliceleste aterrada.

– Me estoy cansando de sus juegos – gruñó Zala caminando lentamente hacia Nojiko – pensé que serían más sencillos de eliminar, pero ahora me doy cuenta de que al menos tienen algo de experiencia – sonrió con desprecio – ahora las estoy tomando enserio, no se preocupen no sufrirán mucho.

Nojiko se levantó rápidamente y comenzó a esquivar como podía los enormes y poderosos brazos de la asesina.

La akage viendo a su hermano en problemas comenzó a girar los Heat Pole y Cool Pole, las esferas de aire caliente y frío se unieron rápidamente con la nube sobre sus cabezas comenzando a agrandarla rápidamente.

Zala levantó la mirada cuando la nube oscureció el callejón en el que estaban peleando, notó la larga fila de esferas que Nami le estaba agregando y sabía que no podía permitir que siguiera haciendo… sea lo que sea que estaba haciendo, así que dejo a Nojiko atrás y se lanzó hacia Nami.

– ¡Nami cuidado! – gritó Nojiko.

Eso llamó su atención hacia su hermana y la agente que se acercaba con los brazos levantados – Stinger Flail.

– Soru – susurró alejándose lo más rápido que pudo.

la asesina parpadeó al ver desaparecer a Nami y casi cayo de cara al suelo por lo repentino del movimiento, se detuvo buscando a Nami una vez más, frustrada por esas extrañas habilidades que les permitieron al menos por unos segundos equiparar las cosas.

– ¡Thunderbolt Tempo! – gritó Nami lanzando una Thunder Ball hacia la nube sobre sus cabezas.

Zala levantó la cabeza siguiendo la bola amarilla y sus ojos se agrandaron al verla ser absorbida por la nube enorme justo encima suyo.

La nube se volvió negra y comenzó a descargar electricidad como una nube de tormenta, un segundo después el lugar se ilumino cuando un rayo muy similar al ataque de Luffy descendió usando a Zala como punto focal, casi como si fuera un pararrayos.

Lanzó un grito de agonía al ser electrocutada con el rayo, sentía que todos sus nervios estallaban, sentía como si su cuerpo estuviera tan caliente que todo se derretiría, sus dientes chocaron unos contra otros como si temblaran por el frío, pero mucho más fuerte, le costaba respirar y parecía que perdía todo sentido, no sabía dónde estaba, quien era, solo había dolor.

El ataque duró solamente unos cuantos segundos, pero fue una de las cosas más dolorosas por las que había pasado.

Nami y Nojiko ya estaban festejando su victoria cuando Miss Doublefinger volvió a moverse, sus ojos que parecían completamente idos, volvieron a enfocarse y su dientes chirriaron cuando las regresó a ver completamente furiosa – me las van a pagar.

Las hermanas se quejaron, había perdido bastante sangre, especialmente en los… orificios dejados atrás por las púas de la agente.

Estaban agotadas y solo quería encontrar una cama y descansar, pero Zala seguía demostrando porque era la segunda agente más poderosa de Baroque Works, aunque eso solo les complicara la vida.

– Dime que esa cosa tiene algo más fuerte – dijo Nojiko preparada para seguir la pelea.

– Sí, tiene un ataque más y supuestamente es el más fuerte – respondió Nami – pero necesito que este quieta.

Nojiko no pudo decir nada más cuando Zala comenzó su ataque, primero las separo hacia lados distintos, su siguiente movimiento fue más una distracción, amagó en ataca a Nami, y cuando Nojiko se estaba preparando para ayudar, se movió de regreso hacia la peliazul.

Su pierna se convirtió en una púa enorme que se incrustó en el muslo de Nojiko, atravesándolo por completo – ya me cansaron – Nojiko gritó de dolor e intentó separarse sin lograrlo.

– ¡Nojiko! – gritó Nami preocupada.

Demostró su inexperiencia en batalla cuando se enfocó en su hermana y no en la mujer que quería matarlas – estoy acabando esta pela ya – gruñó la asesina moviendo fluidamente, separándose de Nojiko y atacando a Nami con el mismo movimiento.

La akage fue la sorprendida ahora, dos dedos como estacas se clavaron en su hombro derecho, sintió la clavícula ceder ante el poder del ataque.

Gritó adolorida y se agarró a los dedos aun incrustados en su hombro, Zala abrió la boca para burlarse cuando sintió a Nojiko agarrándola de los pies – ¡hazlo Nami!

La akage conectó el Clima Tacto como lo necesitaba con lágrimas en los ojos, y apuntó hacia la mujer que intentaba zafarse de ambas sin obtener mucho resultado – ¡comete esto perra! ¡Tornado Tempo!

Contrario a lo que esperaban no fue un tornado de aire lo que se desprendió del Clima Tacto, sino dos palomas de juguete agarradas por cables.

Se enredaron fácilmente en los brazos y piernas de Zala, que aun intentaba soltarse ahora con más dificultad, Nami y Nojiko estaba insultando una vez más a Usopp, pero enseguida el Pole comenzó a girar enredando los cables de las palomas juntos, y entonces una explosión sacudió los brazos de Nami cuando dos de los Pole volaron chocando con el estómago de Zala.

La fuerza centrífuga fue lo suficientemente poderosa para levantar a la asesina del suelo y hacerla girar junto con el Clima Tacto.

Chocó contra una casa dejando una marca con su forma en la pared, cruza la casa dejando otra marca igual en la pared contraria y fue arrastrada por el suelo, la potencia del giró, el golpe del arma y los golpes contra la casa sin oportunidad de convertir su cuerpo en algo más resistente fueron suficientes para dejarla inconsciente.

Posiblemente tendría algunas heridas internas, quizá algunos músculos desagarrados, pero las hermanas estaban seguras que viviría, era una mujer dura.

Se miraron por un momento antes de abrazarse y reírse, su primera pelea de verdad dura y la habían sobrellevado, con sus problemas, que Luffy y Makino se encargarían de corregir, pero vencieron.

Sector norte de Alubarna, centro del gobierno Medi, batalla del callejón trasero, ganadoras, Nami y Nojiko.


Gruñó mientras intentaba levantar sus tonfas en una posición cómoda para la defensa, lastimosamente a pesar de que había logrado golpear un par de veces a Mr. 4 eso le estaba pasando factura, estaba seguro que de no ser por el entrenamiento infernal por el que los habían hecho pasar Luffy y Makino no estaría vivo.

Mr. 4 parecía estar hecho para ser un deportista optimo, su tamaño y su forma lenta de comportarse parecían desmentirlo, pero en verdad era extremadamente rápido y fuerte.

Era increíble que pudiera levantar un bate incluso más pesado que sus tonfas juntas con una facilidad que no debería ser posible.

El que pudiera moverlo para golpear pelotas explosivas con una precisión milimétrica y a una velocidad que a duras penas podían captar era aún más sorprendente. Al principio habían pensado que el hombre era pura grasa, pero en verdad era puro musculo, musculo compacto y poderoso entrenado hasta el máximo para asemejarse al acero.

Esos es lo que tenía sus bíceps y tríceps entumidos y sus brazos temblando como si se estuviera congelando.

Makino no estaba en mejores circunstancias, el poderío físico de Mr. 4 y las extrañas habilidades de Miss Merry Christmas eran una combinación peligrosa que incluso a ella le estaban dando problemas y ya había logrado lastimarla bastante.

Ya tenía una par de costillas rotas y mientras la pelea continuaba y más daño recibían estaba claro que ese ya no era la peor de sus aflicciones.

Kaya no estaba en mejores circunstancias, después de haber evitado por poco una pelota explosiva su brazo izquierdo se disloco y ahora estaba colgado inútilmente en su costado.

Todos estaban magullados y repletos de cortes gracias a las caídas dolorosas en la arena del desierto, la tormenta de arena no los ayudaba y ya se había… comportado de una manera nada normal que no solo les había complicado la pelea, sino que también los había terminado lanzando lejos con su fuerza y fiereza.

– ¡Agáchense! – gritó Makino cuando logro ver a Mr. 4 levantarse desde una madriguera y movió ese bate enorme

El sonido que hacia el bate metálico al chocar contra le pesada pelota fue completamente tapado por la tormenta rugiendo sobre sus cabeza. Se agacharon rápidamente y se lanzaron lejos ya habiendo sido atacados de esta manera antes y aprendiendo de sus errores.

Efectivamente Miss Merry Christmas salió desde el suelo atacándolos con sus enormes garras, estaban apuntando a Makino con claridad siendo ella las más fuerte de los tres.

Gin gruñó cuando su agarre en una de sus tonfas se aflojó y perdió de vista su arma entre la tormenta, escuchó un estornudo mezclado con una pequeña explosión, levantó rápidamente la cabeza con los ojos abiertos y se sorprendió al ver venir una pelota explosiva a toda velocidad hacia su cara.

Logro tirarse de espaldas al suelo evitando la pelota, pero como ya venía siendo clásico Mr. 4 estaba listo para eso, apareció desde las madrigueras y golpeó la pelota con fuerza de regreso hacia el pirata caído.

– ¡Rankyaku! – gruñó Makino apareciendo con lo justo para reventar el explosivo antes de que golpeara a su Nakama – Tekkai Hanmā.

Makino se lanzó hacia delante usando Soru y cuando estaba cerca de Mr. 4 unió sus manos e intento golpear al rubio como si fueran un martillo, al mismo tiempo que endurecía sus músculos con el Tekkai.

Lastimosamente Mr. 4 ya estaba escondiéndose una vez más en las madrigueras, aun así su ataque continuó pero terminó golpeado la arena con un estruendo, un geiser de arena se elevó desde donde golpeó junto con un brillo azulado similar al Rankyaku, incluso el geiser se volvió algo… punzante.

El suelo tembló por un minuto entero y de repente algunas nubes de polvo se elevaron por todo el terreno.

Incluso algunos lugares cerca descendieron como si el piso de una casa de dos pisos se hubiera derrumbado dejando el segundo piso en el lugar del primero, escucharon un gritó y cuando regresaron a ver se encontraron con el topo enorme que era Miss Merry Christmas tosiendo y quejándose.

– Mi madriguera ¿qué demonios crees que le haces a mi madriguera? – chilló entre toces.

– ¡Deberías preocuparte más por ti! – gritó Kaya apareciendo junto a la vieja y ya en posición para patearla.

Drophy jadeó al momento de ver la pierna de la rubia frente a su rostro y gritó adolorida cuando recibió la patada en toda la nariz, sus lentes salieron volando hechos pedazos.

Kaya no quería desaprovechar este momento así que siguió atacando – ¡Shigan! – gritó apuntando su dedo.

La piel del topo era resistente y dura, pero Kaya tenía la suficiente habilidad para traspasar esos factores y clavar su dedo índice en el hombro de Drophy, aun así su brazo dislocado no le permitían un buen equilibrio y terminó de rostro en la arena gracias a su impulso.

Entonces escuchó al perro ese del demonio volver a estornudar y soltar tres pelotas explosivas al mismo tiempo.

Por supuesto no iban directamente hacia Kaya pero si hacia Babe que ya estaba listo una vez más para atacar, Gin intentó adelantarse a las pelotas pero el ataque de Makino hizo algo con los huecos de la madriguera de topo así que el terreno era inestable.

Estaba a medio camino cuando el suelo bajo sus pies cayo medio metro, no era suficiente para preocuparlo o lastimarlo pero lo suficiente para hacerlo perder el equilibrio.

Mr. 4 golpeó las tres pelotas al mismo tiempo enviándolas hacia la rubia que ya estaba moviéndose, excepto que la agente a su lado no se lo dejo tomándola de los pies.

– No, no te moverás.

– ¡Tekkai Hanmā! – gritó Makino repitiendo el ataque de antes.

Golpeó el suelo con toda su fuerza, el geiser de arena que salió disparado hacia el cielo fue el doble de fuerte que el anterior e hizo temblar todo el lugar, enseguida el terreno volvió a temblar y los túneles abajo se derrumbaron sobre sí mismo.

El descenso del terreno ayudo a que Kaya pudiera salir del camino e hizo que Drophy tuviera que soltarla.

También hizo que Babe perdiera el equilibrio, y como el hombre era lento para reaccionar no pudo hacer nada antes de ser enterrado completamente por la arena, piedras y tierra.

Gin aprovecho ese momento para correr hacia la bazuca perro que al verlo acercarse comenzó a estornudar pelotas explosivas en rápida sucesión.

En cuestión de segundos el campo estaba abarrotado de pelotas casi como si fueran insectos intentando superar a su presa con números, acelero aún más para evitar el centro completo de la explosión, pero como esperaba las bombas detonaron justo en el peor momento posible.

Fue mandado a volar por la fuerza de la explosión y recibió algunas quemaduras en la espalda, pero pudo protegerse en su mayoría poniendo algunas paredes de las ruinas cerca entre él y la enorme explosión.

No sabía que había sucedido con Makino y Kaya, estaban lo suficientemente lejos para no recibir toda la fuerza del ese ataque pero no pudo cerciorarse hasta donde llegaban las pelotas explosivas, por ahora tendría que ignorar su preocupación y enfocarse en el perro, sin él se quedaban sin armas de largo alcance.

Volvió a levantarse cuando estaba seguro de que no había más peligro y corrió una vez más hacia el perro que por suerte miraba hacia otro lado.

Agarró con ambas manos la tonfa que le quedaba y gruñó cuando la movió con toda su fuerza hacia el perro, el animal lo regresó a ver una vez más con los ojos abiertos pero no tenía margen de maniobra, enseguida tenía la enorme bola de acero enterrada en el rostro.

Lanzó un quejido lastimero y salió volando con la cara ensangrentada, en medio del aire volvió a transformarse en un bazuca que termino entre arena y escombros.

Cuando regresó a ver para poder buscar a sus Nakamas abrió los ojos asombrado al toparse de lleno con Mr. 4, el rubio estaba molesto se notaba, y miraba hacia donde había quedado la bazuca.

Luego lo regresó a ver y más rápido de lo que esperaba el bate fue levantado y agitado hacia su rostro.

Pudo levantar su tonfa con lo justo para evitar el golpe de lleno en el rostro, pero abrió los ojos cuando sintió sus brazos cimbrar y más asombroso aun, el mango de su tonfa se dobló hacia dentro.

Saltó lejos usando lo poco que podía del Soru, fue suficiente para evitar el golpe increíblemente poderoso de Babe.

Por suerte para Gin, Makino llego en su ayuda enseguida, con una patada bien conectada en la parte alta de las costillas donde no había mucho musculo, aun así, fue como golpear una pared de concreto.

Las aptitudes físicas de Mr. 4 demostraron una vez más ser sobre humanas cuando logro mantenerse de pie y evitó ser arrastrado lejos, e incluso pudo darse media vuelta e intentar atacar a Makino, pero la peliverde ya estaba en movimiento una vez más usando Soru para alejarse y posicionarse detrás de Babe.

– ¡Shigan! – gritó apuntando a una de las rodillas.

Al mismo tiempo Gin apareció por el frente ya preparando su propio ataque con su única tonfa restante – ¡Kossetsu!

Su tonfa vibrando gracias al movimiento pequeño pero rápido de su muñeca golpeó de frente hacia el hombro de Babe, por supuesto el cuerpo poderoso del agente era lo suficientemente duro para aguantar la mayor cantidad de castigo y dolor, pero bajo ambos ataque al mismo tiempo.

El ataque de Makino le doblo la pierna así como hirió gravemente la rodilla, mientras el ataque de Gin, casi destrozo por completo el hueso del hombro y la clavícula.

Pero eso no fue suficiente para derrotar al hombre furioso en nombre de su mascota, lastimosamente para el rubio cuando agitó su bate en lugar de encontrarse con uno de sus enemigos se encontró con el rostro de Drophy algo apaleada gracias a Kaya y el derrumbe de su madriguera.

La rubia era extremadamente inteligente logrando engañarla para que se moviera hacia la pelea entre el agente masculino y sus Nakamas.

Luego de eso solo tuvo que coordinar perfectamente sus movimientos para que al momento en que al mujer topo volviera a salir de tierra se enfrentara a su compañero en lugar de a una rubia cansada y adolorida.

Drophy fue lanzada al aire y el rubio por fin salió de la bruma por enojo al ver el cuerpo de su compañera volar.

– Tekkai Kitte – gruñó Makino por último estampando la suela de su zapato en la cara de Mr. 4, con el aumento de velocidad al usar Soru antes de endurecer sus músculos pudo ejercer la suficiente fuerza para levantar al agente y mandarlo a enterrarse en las ruinas cerca.

El trío aun en guardia espero por todo un minuto para ver si alguno de los agentes volvía a levantarse, después de esperar un tiempo y no verlos moverse estaban seguros de que vencieron así que se lanzaron a la arena para poder descansar un poco, aunque Kaya aun tendría que hacer de médico y cuidarlos.

Alubarna, batalla en la puerta sureste, ganadores, Makino, Kaya, Gin.


– ¡Vivi-swan, Koala-chwan! – gritó Sanji cuando las notó mientras se abrían paso por entre los soldados de ambos bandos, pateó lejos a un rebelde que se metió en su camino y gritó – ¡apártate de mi camino, que no ves que estoy a punto de reunirme con mis amadas mellorines!

Koala lo golpeó en la cabeza – deja de llamarme así – gruñó con molestia – y deja de perder el tiempo, tenemos que encontrar una bomba gigante que borrara la mitad de Alubarna.

El rubio que estaba bailando por el golpe que recibió de una mujer hermosa se detuvo instantemente – ¿qué?

– Tenemos que encontrar esa bomba y detenerla o sacarla de la capital – dijo Vivi desesperada.

El rubio asintió – entonces hay que separarnos, una bomba tan grande no debe ser fácil de esconder – murmuró más serio que antes, estaba herido pero aún estaba en condiciones de buscar una bomba.

– Para borrar toda la plaza y a los que están en ella necesita estar cerca, concéntrense en los edificios que bordean la plaza – dijo Koala y dio media vuelta para irse.

– ¿Por qué no atacaste a esa mujer, Robin? – preguntó Usopp cuando lo paso.

Estaba algo confundido, Koala parecía lista para atacarla y según Luffy ella era más fuerte que él así que no debió haber sido un problema incluso con un rehén, así que estaba curioso por las acciones de la castaña.

Koala se detuvo por un momento antes de volver a caminar – por su voz, estaba gritando para que busquemos la bomba y la detengamos.

Con eso comenzó a correr dejando atrás un grupo confundido – ¿su voz? – preguntó Vivi sin entender lo que quería decir.

– Luffy también suele salir con esas cosas – murmuró Sanji prendiendo un cigarrillo – ¡capitán mierdoso! ¡no me digas que también estás pensando en clavar tus colmillos en Koala-chwan!

El resto miró al rubio con vergüenza ajena mientras pataleaba y se quejaba sobre Luffy – tenemos que movernos – dijo Chopper algo confundido con como actuaba su Nakama – ¿dónde están Zoro, Nami, Nojiko, Makino, Gin y Kaya?

Sanji se detuvo instantáneamente y jadeó – mis mellorines me necesitan – susurró completamente preocupado – pero Vivi-chan también me necesita – se lanzó al suelo dramáticamente – o los problemas de ser tan popular.

– Vamos Vivi, busquemos la bomba y dejemos a este tonto sufrir solo – comentó Usopp.

Sanji se levantó molesto una vez más listo para matar al narizón pero en ese momento descendió un ave enorme que lastimosamente no pudo evitar al rubio que se levantó de sorpresa – Pell – gritó Vivi emocionada, estaba preocupada por si Robin lo hubiera matado.

– Vivi-sama que bueno que este bien.

– Pell, hay una bomba que va a explotar en medio de la plaza, tenemos que encontrarla.

Todo lo demás salió de la mente de Pell, miró hacia los edificios y asintió – buscare en los techos ¿cuánto tiempo tenemos?

– No mucho – respondió Usopp teniendo algo de experiencia con explosivos – no nos dijeron cuando explotaría pero está claro que Crocodile no quiere que los ejércitos salgan del rango, así que tiene que estar programada para explotar cuando los ejércitos ya estén en la plaza completamente.

– Lo que acaban de hacer hace unos minutos – respondió Pell, la tormenta de arena había sido difícil de vencer y había obstruido su vista, aunque así logro cerciorarse que el ejército rebelde ya estaba completamente en la plaza central – entonces tenemos poco tiempo, hay que apresurarse.

Se elevó al aire una vez más y Vivi lo siguió rápidamente, Usopp y Chopper corrieron hacia otro lado siguiendo las indicaciones de Koala y comenzaron a buscar cerca de la plaza, aunque tuvieron que usar las calles para asegurarse de que no estuviera algo más lejos pero aun dentro del rango.

Sanji se quejó sobre las injusticias de la vida, pero también se levantó y pateando a los soldados que se metían en su camino, corrió hacia otro sector donde podría estar la bomba.

Usopp y Chopper pronto se encontraron con Nami y Nojiko, les informaron del problemas y se volvieron a separar para buscar la bomba.

Del mismo modo Nami y Chopper se encontraron con Zoro, y Sanji se encontró con Makino, Gin y Kaya, por supuesto él se demoró en dar la información al estar coqueteando con las dos chicas, pero un golpe de Makino lo puso una vez más en orden.

Por suerte era un grupo bastante grande y pudieron buscar rápidamente por los alrededores de la plaza al mismo tiempo que los soldados rebeldes o del ejército real los atacaban.

– ¡Aun hay miembros de Baroque Works! – gritó Usopp evitando por poco una bala – ¡oye ten cuidado con eso, que no ves que es peligroso! Kaen Boshi.

La bala inflamable se prendió ni bien chocó contra uno de los agente y en su desesperación por apagarlo terminó chocando contra otros deteniéndolos – muévete Usopp no tenemos tiempo para eso – dijo Nojiko.

– Oye no es mi culpa… – chocó duramente contra alguien al darse la vuelta – que demonios.

Se levantó para encontrarse con Vivi desesperada – ya… ya se dónde está la bomba.

Nojiko y Usopp jadearon – ¡bien, habla! – gritó la peliazul.

Apuntó su dedo hacia la torre más alta del lugar, a pesar de ser tan alta a duras penas se la veía por la tormenta de arena – la torre del reloj, es enorme y tiene espacio de sobra para contener un caños tan grande como el que estamos buscando.

Regresaron a ver con los ojos abiertos, le dieron la razón y enseguida Usopp cargó su resortera – Akahebi Boshi.

La bengala roja subió hacia el cielo con claridad, la tormenta fue un problema pero el humo era lo suficientemente concentrado y de un color rojo oscuro que podía ser visto, en su mayoría.

Todos los Mugiwara en distintas partes de la plaza regresaron a ver la línea roja que desaparecía rápidamente entre la tormenta.

– Esa es la señal de Usopp – dijo Makino y aceleró rápidamente para alcanzarlos.

Todos comenzaron a converger hacia el lugar donde vieron la señal, lastimosamente Pell que estaba sobrevolando en su forma de halcón no podía ver que sucedía en el suelo, estuvo volado un par de minutos antes de recibir un disparo desde la torre del reloj.

Enseguida se dio cuenta de donde estaba la bomba pero el disparo fue preciso y en un punto crítico, eso más la altura de la que estaba cayendo, no había manera de que pudiera ayudarlos con la bomba.

Los Mugiwara comenzaron a llegar hacia el punto donde el humo rojo fue arrojado, cada uno con sus problemas, principalmente soldados, pero también se encontraron con agentes de Baroque Works claramente intentando detenerlos.

Lo sorprendente fue que los marines empezaron a ayudarlos, abriéndoles camino o dándoles indicaciones para que pudieran llegar a donde estaban sus Nakamas.

Eso en si era extremadamente raro, pero siguieron las indicaciones con algo de aprensión por si se estaban metiendo en una trampa. Pero todos llegaron sin problemas a la torre del reloj, aunque como era típico Zoro terminó perdido y aunque llego a donde necesitaba estaba varios pisos equivocados.

– No sirve de nada que Zoro-san ente allí, para llegar a donde necesitamos se tiene que usar una escaleras aparte desde el primer piso – comentó Vivi.

– Pero no podemos subir hasta allí lo suficientemente rápido – dijo Nami, y sus palabras fueron casi proféticas porque en ese momento la puerta del reloj comenzó a abrirse dejando espacio más que suficiente para la enorme boca del caño.

– ¿Quiénes son esos? – preguntó Nojiko.

– Mr. Seven, Miss Father's Day – gritó Vivi con preocupación – no tenemos tiempo ¿dónde está Pell? es el único que puede alcanzarlos.

Mientras el resto del grupo buscaba por el aire, Makino miró atentamente la torre, no estaba segura de poder elevarse con Geppo en medio de una tormenta de arena pero medidas desesperadas…

– Geppo – gruñó agarrando a Vivi como una princesa y comenzó a elevarse rápidamente.

Era difícil mantenerse en curso y no desplomarse hacia el suelo con la tormenta tan fuerte, pero ya había hecho algo similar cuando entraban por Reverse Mountain así que tenía algo de experiencia y pudo seguir subiendo.

Lastimosamente Mr. 7 y Miss Father's Day la vieron mientras subía y apuntaron sus armas – o no las vieron – dijo Sanji preocupado.

Pero la ventaja de Makino es que con el Geppo podía cambiar su curso sin mucha dificultad, evitó las balas sin problema y llego a donde estaba el par de raros vestidos de rana y un con un afro blanco horrible – Shigan.

Las armas reventaron en sus manos y mientras se quejaban del dolor pisaron el filo de la entrada y se desplomaron al suelo.

Makino entró en la torre y notó la mecha, no fue difícil apagarla cortándola, por un momento suspiró mucho más calmada, pero Vivi que se asomó por la boca del cañón jadeó – tiene… tiene un contador.

La peliverde la regresó a ver rápidamente, corrió a su lado y notó el reloj pegado en la enorme bomba, gruñó cabreada, no podía usar Shigan contra el reloj porque podía dañar la bomba en sí y hacerla explotar antes de tiempo, no podían dejarla allí porque explotaría y no tenía la más mínima idea de que eran todos esos cables dentro como para desactivarla.

– El haza – dijo Makino analizando la bomba.

– ¿Qué? – preguntó Vivi.

Se metió rápidamente en el cañón y agarró la bomba por el haza justo debajo del reloj, era extremadamente pesada pero podía cargarla.

– Vivi-sama… – murmuró Pell adolorido, agarrando su costado que sangraba profusamente, estaba por seguir hablando pero Makino lo detuvo.

– Perfecto, agarra ese lado – ladró la orden con rapidez.

Pell sabía perfectamente que no era bueno meterse con mujeres furiosas así que acato la orden – puedo encargarme yo…

– Sí, sí, y morir valientemente – cortó la peliverde – por suerte para ti no es necesario, entre los dos podemos alejar esta cosa rápido y hacerla explotar sin nosotros cerca.

Tomaron la enorme bomba por los lados y entre los dos comenzaron a elevarse rápidamente pasando fácilmente la tormenta y alejándola lo más posible de la capital, con un gesto de su mano Makino hizo que Pell soltara la bomba, lo agarró del extraño traje blanco y desapareció con Soru pateando la bomba aún más lejos.

Y entonces el cielo se volvió amarillo y la tormenta de arena se detuvo por un segundo, cuando la bomba explotó como si fuera un sol en miniatura.

La onda expansiva fue tan fuerte que los alcanzó en segundos golpeándolos en la espalda y haciendo que caigan en picada sin control, daban vueltas tan rápido que no podían diferenciar donde estaba el suelo y donde estaba el cielo, hubieran muerto con el golpe contra la tierra si no se hubieran encontrado algunas torres antes de eso, aun sufrieron de roturas de huesos, una o dos conmociones cerebrales, pero sobrevivirían con Chopper y Kaya cuidándolos.

Mientras tanto Vivi, veía la plaza donde nadie parecía levantar la cabeza por la explosión masiva reciente, seguían peleando sin importarles nada, eso llevo hasta el límite a la princesa que comenzó a gritar lo más fuerte posible para que se detuvieran, siendo ignorada todo el tiempo.


Había salido de la pared con algo de dificultad, especialmente si no quería derrumbar todo el palacio, así que tuvo que tener mucho cuidado.

Se quejó adolorido acariciando su estómago en todo momento, ese ataque no solo había sido físico sino también lo había secado como todos los otros ataques del Shichibukai, fue solo su pensamiento rápido lo que evitó lo secara completamente.

Extendió rápidamente su Kenbunshoku Haki buscando a Crocodile, siendo la tormenta parte de él era un poco más complicado buscarlo específicamente.

Aun así lo extendió todo lo que pudo y pudo encontrarlo moviéndose rápidamente hacia algún lugar bastante lejano con respecto a la batalla campal que se efectuaba ese mismo momento en la plaza central.

Estaba por desaparecer persiguiéndolo cuando notó otra Voz más cerca pero también algo alejada de la plaza.

Estaba en la misma dirección a la que tenía que ir, una parte de él quería ignorarla, quería seguir a Crocodile, continuar la pelea, ayudar a una de sus Nakamas, pero otra parte, la más bulliciosa, le exigía ir hacia esa Voz que parecía gritar… que estaba tan confundida, perdida.

Desapareció en un destello y un retumbar, se movió extremadamente rápido alcanzando esa Voz conocida rápidamente.

Apareció frente a una Tashigi que a duras penas parecía viva, miraba el cielo oscurecido por la tormenta con ojos perdidos y golpeaba el suelo una y otra vez – '¿qué justicia?' – pensó con amargura – '¿la justicia sirve a quién?'

Se había encontrado antes con Marines que no cumplían con lo que ella creía que representaban, seguridad para el débil, paz.

Había leído sobre Morgan, un Capitán de la Marina que había esclavizado una isla solamente por sus delirios de poder y ahora se encontraba con que un Shichibukai también está usando sus ideales como si no valieran nada ¿qué significaba la justicia si la misma estaba contaminada? ¿qué significaba la justicia si solo servía para complacer los caprichos de unos pocos? ¿había personas como Morgan o Crocodile en puesto mucho más importantes de la Marina?

– ¿Estás bien? – preguntó Luffy un poco preocupado.

Esos ojos negros se enfocaron en el pirata, analizándolo con atención, Mugiwara era una contradicción en sí misma.

Un pirata poderoso que había luchado y liberado una isla de las manos de un Capitán, pero un pirata que se había apoderado de todo el East Blue, podían no tener su bandera pero eso estaba claro, Mugiwara no Luffy había derrotado a todos los otros piratas poderosos del mar, así que el mismo le pertenecía.

Y ahora un pirata que estaba ayudando a una princesa a liberar un país oprimido por un Shichibukai, Crocodile era y siempre sería un pirata, pero supuestamente ahora era un elemento más de la Marina, diablos todo este problema no debería ser resuelto por otros piratas sino por la Marina misma, pero ese claramente no era el caso, los únicos Marines en Arabasta eran ellos y ella siendo la más fuerte había recibido una paliza en cuestión de segundos.

Escupió sangre y gruñó intentando levantarse – Crocodile… la bomba.

Fue en ese momento que vieron el cielo iluminarse, los ojos de Tashigi se abrieron todo lo que pudieron, Mugiwara parecía solo una sombra frente a la enorme explosión en el cielo, lo único visible especialmente con sus problemas de vista eran sus ojos, firmes, decididos… algo terroríficos.

– Mis Nakamas se hicieron cargo de la bomba – comentó suavemente con una sonrisa confiada que solo pudo ver bien cuando la luz de la explosión desapareció – y yo me encargo de Crocodile, no te preocupes – la miró por un segundo de arriba abajo para estar seguro de que no estaba por morir – ¿estarás bien aquí sola?

Por un momento estrecho los ojos, entre desconfiada y molesta, confundida también por las reacciones que este pirata la hacía tener a cada segundo, incluso si pensaba que Mugiwara era… hermoso, eso no explicaba sus reacciones, ya se había encontrado con hombres guapos antes.

Pero había algo en Mugiwara… como el que gritara en medio de Shelltown, sobre la plataforma de ejecución de Gold Roger el que sería el nuevo Rey pirata… simplemente había algo fascinante sobre Monkey D. Luffy.

– Sí – susurró sentándose suavemente, podía estar golpeada, podía tener huesos rotos, pero viviría, no era tan débil ni se rendirá tan fácil, miró con fiereza a los ojos de Luffy y sonrió – patea su trasero de arena.

Luffy le regresó la sonrisa aunque ciertamente era mucho más sádica – lo que mi señora mande.

Desapareció con un destello, dejando detrás solo un ambiente electrificado y una Tashigi algo sonrojada, maldito su cuerpo que no le hacía caso a su mente y seguía teniendo esas reacciones con ese hombre.

Por su parte Luffy continuó hacia donde sentía a Crocodile, aunque tuvo que detenerse un momento cuando no encontró ningún lugar por el cual pudiera descender hacia donde se encontraba el Shichibukai, solo después de "escuchar" no solo la Voz de Crocodile sino la de todo lo que lo rodeaba es que se dio cuenta hacia donde tenía que ir.

Tuvo que regresar un par de cuadras y luego bajar unas cuantas más antes de encontrar las escaleras, sonrió y se movió una vez más.

Mientras Luffy conversaba con Tashigi, por el contrario Crocodile ya había llegado a las catacumbas y caminaba lentamente hacia donde estaban Robin y un Cobra Nefertari desangrándose, sonrió al ver el Poneglyph y como la Niña Demonios lo estaba leyendo diligentemente.

– Aun usando todos mis recursos no hubiera podido dar con este lugar sin saber dónde estaba – murmuró Crocodile entrando en la enorme habitación – ¿este es el Poneglyph Robin Nico?

Robin lo regresó a ver notando las heridas que el Shichibukai había recibido, solo por el tamaño de la tormenta de arena que había aparecido sobre Alubarna sabía que la pelea entre los dos piratas era enorme, más grande que la misma ciudad en la que se encontraban peleando.

Pero ver lo herido que se encontraba un pirata tan reconocido como Crocodile, incluso si no lo había visto entrenar una sola vez desde que había sido "contratada" por él… era como mínimo desconcertante.

La sorprendía que estuviera de pie, todo su atuendo estaba completamente destrozado, era más fácil ver sus sangre que su cuerpo, parecía un hematoma gigante caminando – pareces bastante herido – comentó con desgana, escondiendo su satisfacción, mientras peor estuviera Crocodile más sencillo seria para ella.

– ¿Lograste descifrarlo? – preguntó Crocodile ignorando completamente el comentario de Robin.

– Sencillo.

– Bueno, entonces léelo me interesa saber qué es lo que dicen esos símbolos.

Robin estrechó sus ojos y regresó a ver una vez más el enorme cubo frente a ella – Kahira cae ante Arabasta, es la era del cielo, año doscientos treintainueve – levantó su mano poniéndola sobre la piedra y continuó – año doscientos sesenta, la dinastía Bitein de Taymar comienza su reinado, año trecientos seis, el gran templo de TAPH se completó en Erumalu…

Crocodile gruñó molesto y dio un paso adelante interrumpiendo a Robin – espera, espera ¿qué es toda esa mierda? eso no es lo que quiero saber, me importa un carajo la historia de este país ¿dime en que parte de este mugroso lugar se encuentra escondido el arma ancestral Plutón?

– No lo dice – respondió Robin regresando a ver a Crocodile – todo lo que hay en este Poneglyph es la historia de Arabasta.

Venas explotaron en la frente del pirata, apretó con fuerza la mandíbula hasta el punto en que podría haber partido sus dientes, pero después de unos segundos pudo controlar su temperamento, suspiró y miró a Robin – ya veo… has sido de utilidad hasta el momento, el trato que hicimos hace cuatro años era que si te ayudaba a encontrar el Poneglyph tú me entregarías la ubicación del arma, me has defraudado, entonces llego el momento de matarte – Robin alcanzó a dar un paso atrás para evitar el garfio de oro – estoy seguro de que incluso si la ubicación de Plutón hubiera estado aquí no me la hubieras dado.

Robin sonrió tomando una botella de agua desde su abrigo – he trabajado contigo por cuatro años, sabía qué harías esto así que vengo preparada – lanzó la botella hacia una mano que floreció en la espalda de Crocodile, rompió la boquilla y tiró el agua sobre el pirata, pero el Shichibukai ya estaba preparado para eso y ya no estaba ahí – ¿qué…

Jadeó cuando una mano le atravesó el estómago, todo sucedió tan rápido que Cobra parpadeó y movió su cabeza confundido al ver a Crocodile en otro lugar completamente y a Robin caer al suelo escupiendo sangre.

Crocodile sonrió levantando su mano y lamiendo la sangre de Robin, abrió la boca para decir algo más pero justo en ese momento el lugar comenzó a temblar, se tambaleo por un momento y levantó el rostro confundido cuando vio a Luffy aparecer cerca de él con el brazo brillando con la electricidad.

No tuvo tiempo de nada cuando recibió el golpe que lo mando a volar chocando dolorosamente contra el Poneglyph.

Una pared normal hubiera sido despedazada, el Poneglyph no era normal, era similar al Kairoseki, si algo podía detenerlo hasta que la fuerza del ataque de Mugiwara lo convirtiera en puré era esa cosa.

Sintió el dolor de sus costillas siendo apretadas contra el Poneglyph y reaccionó por puro instintos convirtiéndose en arena rápidamente.

– ¡Bastardo ya me tienes harto! – gritó Crocodile formándose detrás de Luffy.

Luffy esquivó el garfio y con un media vuelta pateó en la cara al Shichibukai mándalo a volar una vez más pero esta vez Crocodile se movió más rápido y estirando su pierna envió un ataque a hacia Luffy a toda velocidad.

El moreno se movió hacia un lado evitando el ataque no pudo hacer lo mismo con el garfio que ahora ya no era de oro.

Era gris con varios orificios que desprendían un olor horrible y rancio, el garfio se incrusto en su hombre izquierdo y fue solo su habilidad lo que evitó que el Shichibukai pudiera clavarlo más o llevárselo con él.

Se levantó con un impulso de su brazos y una voltereta, miró al otro pirata y gruñó furioso, desapareció con un destello y apareció una vez más sobre Crocodile con sus manos convertidas en agua, y golpeó a su rival en el estómago con toda su fuerza, pero el Shichibukai plantó bien los pies y volvió a atacar.

El tornado de arena golpeó a Luffy en el pecho y lo arrastro hasta chocar con la pared que daba al pasillo por el que llegaron.

La pared se derrumbó y los temblores de todo el lugar aumentaron, Luffy se levantó rápidamente concentrado al máximo para evitar que los efectos de secado de la fruta de Crocodile lo afectaran.

– Ya estás muerto – dijo Crocodile sonriendo – el veneno en mi garfio ya entró en tu torrente sanguíneo.

Luffy se encogió de hombros – cuando tenga que morir, lo haré – gruñó con molestia – pero estoy seguro de que primero te destrozare la cara.

Crocodile no tuvo tiempo de burlarse o quejarse de esa oración, tuvo que moverse rápidamente cuando Luffy ya lo estaba atacando una vez más, la habitación a su alrededor se caía a pedazos gracias a que Cobra había activado un mecanismo de seguridad para proteger el Poneglyph.

Eso fue lo que evito que Crocodile viera el segundo ataque de Luffy recibiendo una patada cargada con Busoshoku Haki en las costillas.

Su rostro se enterró en el suelo y fue arrastrado por unos cuantos metros antes de que pudiera poner sus manos en el suelo y separarse del terreno, su Haki le avisó del ataque entrante por su espalda.

Casi no tuvo tiempo de nada, pero logro apartarse del camino y con su puño también envuelto en Haki intentó responder.

Lastimosamente para él, Luffy ya estaba tomándole un pulso, evitó el ataque y con una voltereta en el aire clavo su talón en la cabeza del Shichibukai con la fuerza suficiente para partir el suelo aunque no lo tocó en lo más mínimo.

Cobra lo observaba todo desde un lado impresionado, había visto a Crocodile en acción él mismo, cuando aún creía que era un héroe para el país y no el que estaba causando todo ese desastre, sabía perfectamente lo letal que podía ser, sabía que los mejores guerrero seria moscas en su camino.

Y sin embargo este novato estaba peleando de igual a igual con dicho hombre, es más le estaba dando una verdadera paliza.

Robin también veía todo medio consciente medio inconsciente, había podido arrastrarse por el lugar para evitar la mayor cantidad de escombros que caían por todo el sitio, sabía que estaba a la puertas de la muerte, y estaba bien con eso, al fin seria libre de estar carga a la que ella llamaba vida, pero aun en ese punto veía impresionada el choque de titanes cerca.

El Shichibukai escupió sangre e intentó una vez más clavar su garfio en el estómago de Luffy con pésimos resultados, gruñó y levantó su brazo para aguantar otro ataque – "¿por qué no está en el suelo? ¿cómo es que aún está vivo? el veneno no solo debería frenarlo sino de plano matarlo".

Recibió un golpe en el pecho, pero en lugar de salir volando su brazo izquierdo se estiró y lo detuvo. Luffy había agarrado el garfio con su mano y lo rompió sin problema, ignorando completamente el veneno.

Crocodile volvió a gruñir, evitó una patada al rostro su salto lo más fuerte que pudo con lo cansado que se sentía.

– Sables Pesado – gritó con enojo.

Luffy recibió de lleno el ataque arrodillándose en el cráter que se creó por el poderoso ataque, a su alrededor todo se hizo trizar por la onda expansiva, las corrientes de aire cortaba piedra con facilidad y la onda casi parecía condensar el aire como una barrera invisible.

Cuando pudo levantarse una vez más, regresó a ver a Crocodile con los ojos dilatados, estaba furioso, pero más importante aún tenía que cumplir una promesa con una de sus Nakamas – Arashi, Arashi no… – su Haki se esparció por todo el lugar haciendo jadear a Crocodile, abrió los ojos todo lo que pudo cuando vio un demonio formándose como una capa sobre Luffy, Robin y Cobra se estremecieron como si de repente estuvieran en presencia de la muerte misma – ¡Susano! – gruñó Luffy todo su cuerpo fue envuelto por agua prácticamente negra, viento huracanado y el poder del rayo.

El suelo literalmente bajo un par de pisos por la simple fuerza del despegue, Cobra y Robin cerraron los ojos por la repentina luz que cubrió cada espacio de la habitación.

Crocodile intentó formar un nuevo algo que pudiera defenderse contra este titan que se le venía encima, se quedó en un intento, la columna de elementos como una tormenta despiadada se elevó demasiado rápido como para reaccionar.

Sintió todos los huesos de su cuerpo romperse, por suerte para él estaba inconsciente antes de poder continuar sintiendo el tremendo dolor por todas las heridas que sufrió.

La columna se elevó rápidamente y desapareció cualquier cosa que se le pusiera por enfrente, de repente el suelo de Alubarna se elevó por el aire junto con algunas de las casas y edificios cerca.

Alubarna tembló con violencia al mismo tiempo que la tormenta de arena desaparecía como si hubiera sido un mantel sobre una mesa.

Los peleadores en la plaza no pudieron hacer nada más que parpadear cuando la luz los cegó, pero cuando volvieron a ver correctamente se sorprendieron al ver edificios volando por el aire y en medio de ellos a Crocodile tan golpeado y roto que pensaron estaba muerto.

– ¿Cómo… es posible… solo hay pisos y pisos de cimiento puro entre esta sala y la superficie? – cuestionó Cobra con los ojos abiertos viendo el sol una vez más.

En la plaza todo el mundo miró la lluvia de escombros que se les venía encima y no tuvieron más remedio que correr lejos para no terminar enterrados debajo de todo eso, pero los más alejados solo podían ver el cielo que comenzó a oscurecerse de repente.

Aun así lo que logro detener todo fue que no todo lo que cayó del cielo eran escombros y un Shichibukai, sino también gotas, gotas de agua, una vez más estaba lloviendo en Arabasta.

– ¡Por favor… – se escuchó el gritó en toda la plaza atrayendo las miradas desde el cielo lluvioso hacia la torre del reloj – … ya dejen de pelar!


Explicaciones para el capítulo, terminamos oficialmente con la saga de Arabasta, aún falta un poco por escribir pero con la guerra terminada y todo eso, podemos decir que se terminó esta primera Saga importante y parece que fue bastante bien.

Debo confesar que estoy orgulloso de mi mismo al llegar tan lejos, especialmente considerando que comencé a escribir prácticamente desde el inicio del canon.

Por supuesto quiero seguir avanzando y llegar a Sagas como la de Thriller Bark o el archipiélago Shabondy, pero la gran mayoría de los fics de One Piece que inician como en el canon, por lo general se quedan mucho antes de entrar al Grand Line incluso, así que esto es algo para estar orgulloso.

No estoy diciendo que todos los fics se queden colgados en sus inicios pero muy pocos en verdad llegan tan lejos.

No me alargare mucho con esto ya que es la continuación de la guerra y todo eso, pero cabe recalcar lo increíble que creí que fue el final original, con Crocodile saliendo volando de ese modo, así que quería terminar esto del mismo modo, aunque lógicamente con algunos cambios de mi propia creación.

También quería hacer mención a la sección de Robin, gracias a esa pelea entre ella y Crocodile es que termina uniéndose a los Mugiwara así que necesitaba hacer lo mismo.

También quiero explicar un poco del encuentro entre Luffy y Tashigi, principalmente porque me parece a mí que en esta parte la marine se decepciono enormemente de la Marina, con Crocodile siendo un Shichibukai, y con el Gobierno Mundial haciendo la vista de lado y no ayudando.

Bueno me parece el momento preciso para comenzar a hacer que Tashigi al menos piense en cambiar de lado.

Y con Luffy apareciendo justo en ese preciso momento, con la información que tiene sobre lo que estaba pasando, bueno un empujón más hacia lo que quiero lograr entre el Capitán y la peliazul.

Como sea, espero les haya gustado el capítulo, y espero sus Reviews, Follows y Favorites.

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