D de Destino @fxrobalino
Regreso

D de Destino.

Cap1.- Regreso.

Una bala de cañón cayó a su lado pero la ignoro, necesitaba estar concentrado en la pelea con Akainu, tenía que derrotarlo no solo por su sueño, sino por el de sus amigos y para vengar a Ace.

Pero la pelea no estaba a su favor, tenían una seria desventaja en cuanto a números y no dejaba de empeorar, el que estuvieran peleando en un barco con una isla bastante apartada a la que no podría llegar, solo era para peor.

Si Robin había estado asustada con la Buster Call ahora estaba aterrorizada, estaban los tres almirantes, y todos los vicealmirantes cada uno con sus cinco barcos a cargo, ellos estaban solos, nueve piratas, todos eran fuertes ciertamente pero no al nivel necesario, Nami y Usopp especialmente podían enfrentarse a los infantes de marina pero les era casi imposible enfrentarse a un vicealmirante.

Luffy, Zoro y Sanji peleaban contra los almirantes sin poder ayudar a nadie, Robin y Chopper tenían problemas peleando contra los vicealmirantes, Franky y Brook no tendrían tantos problemas pero como estaban peleando contra varios se les complicaba más las cosas.

Era una batalla campal y el Sunny a duras penas resistía, la vela ya estaba destrozada el ojo de águila del mismo modo ya no existía, tenía varios orificios, los arboles de mandarinas estaban todos quemados el césped de cubierta estaba ennegrecido, faltaba poco para que el barco se hundiera sin que pudieran hacer mucho.

Ya estaban cansados y sumamente lastimados, de igual modo los almirantes y vicealmirantes pero como tenían ventaja numérica no les molestaba tanto como a ellos – te espera la muerte Mugiwara, tu sangre demoníaca desaparecerá así como la de Gol. D. Ace – se burló Akainu.

El hombre estaba lastimado pero resistía muy bien gracias a los dos vicealmirantes y los muchos infantes a su lado solo era cuestión de tiempo lo sabía bien, unos cuantos minutos más y tendría la cabeza del que estaba más cerca de convertirse en el Rey de los piratas – no hables de mi hermano – gritó Luffy con enojo, estaba abusando de su poder, el Gear Second aceleraba las células de su sangre al doble pero aún si con los años había aprendido a utilizarlo muy bien aún no podía controlarlo del todo y causaba daños importantes con el uso prolongado.

Volvió a dispararse rápidamente hacia delante – Gomu, Gomu no Red Hawk – gritó mientras su brazo envuelto en llamas gracias a la fricción que causaba la velocidad del golpe recubierto por Haki de armadura.

El golpe dio de lleno en el pecho de Akainu mandándolo a volar, la onda expansiva que causo el potente golpe y la llamarada expandiéndose causaron que los infantes cercanos recibieran quemaduras graves e incluso mando a volar a algunos.

Escupió sangre mientras se arrodillaba, el Gear Second desvaneciéndose, estaba demasiado herido, incluso podía sentir las heridas causadas a sus órganos gracias a la lava de Akainu, que empeoraban al utilizar su técnica, si no acababa con esto ya, perdería no solo la pelea lo sabía muy bien – te tengo – gritó un vicealmirante clavando una espada por la espalda de Luffy.

Luffy con los ojos abiertos miro hacia abajo encontrando la espada roja gracias a su sangre, lo atravesaba completamente, volvió a toser sangre ahora con más dolor y más dificultad.

Todo pareció quedarse en silencio, sus Nakamas con los ojos abiertos sorprendidos por lo ocurrido y con mucho dolor por lo mismo, mientras los marinos aún terminaban de asimilarlo, Luffy se dio la vuelta dando un golpe al hombre en la garganta, su Haki haciéndolo más fuerte rompiendo el cuello por completo, el hombre callo muerto a sus pies.

Volvió a toser sangre – no deberían desconcentrarse – murmuró Fujitora cortando con maestría el brazo izquierdo de Zoro.

El peli verde grito adolorido, además de que un brazo menos significaba menos maniobrabilidad y una espada menos – lo mismo digo – comentó Kizaru pateando a Sanji en el pecho logrando derribarlo.

– Luffy – gritó Nami sumamente preocupada.

– Cuidado Nami – gritó Usopp apartándola de un empujón y recibiendo la espada en el lugar de la peli naranja.

Los Mugiwaras solo podían ver a su amigo perder la vida frente a sus ojos, cada uno de ellos sintió el dolor por la perdida, se desconcentraron aún más de lo que ya lo estaban por el cansancio y las heridas – malditos – gritó Franky colocando su ya muy dañados brazos frente a él para lanzar su rayo láser.

El ataque logro su cometido derrotando a muchos de los marines entre esos un vicealmirante y un par de los buques – eso es peligroso dara – comentó Bastille, mientras levantaba su enorme espada y atacaba cortando los brazos del cyborg.

Ya se habían enfrentado una vez, en Dressrosa pero ahora Franky estaba lastimado y cansado sus brazos no resistieron más y fueron destrozados, con otro movimiento fluido Bastille clavo su espada en el pecho del cyborg, aún tenía su corazón al ser medio humano y murió rápidamente.

Luffy intento levantarse y ayudar a sus Nakamas pero le era imposible, el uso constante del Gear Second había tenido sus consecuencias y sus músculos empezaban a romperse, la piel se habría dejado salir la sangre por distintos sectores y la gran herida en el pecho hecha por Akainu dolía y no lo dejaba respirar.

– Mil Fleur gigantesco mano – gritó Robin cruzando sus brazos, copias de sus brazos comenzaron a salir de la tierra juntándose y formando dos brazos gigantes que aplastaban a los infantes de marina.

– Mis disculpas señorita – dijo Fujitora apareciendo delante de Robin con sus espada levantada – debe morir.

Zoro apareció enseguida protegiéndola y mirando a Fujitora con furia ciega – ya tienes un rival – dijo Zoro manteniendo como podía el ataque del almirante, con un solo brazo e intentando acostumbrarse a mantener el equilibrio le costaba y mucho.

– El frió es sinónimo de muerte – dijo Brook mientras guardaba su fina espada.

El aire a su alrededor era frió y en los cuerpos de los infantes apareció hielo, el vicealmirante que peleaba con Brook logro evitar el golpe fatal pero tenía todo su lado izquierdo inservible.

– No te descuides esqueleto – gritó otro vicealmirante, Brook evito el golpe con los justo pero un infante logro lastimarlo en su costado, a pesar de ser solo huesos estaban seriamente lastimados y sabia pronto se desmoronaría como sus dos Nakamas, amigos y familia.

Logro cortar al vicealmirante y al infante cuando recibió una avalancha de uniformados, todos al mismo tiempo lo atacaron tirándolo al suelo y haciéndolo soltar su espada – mátenlo – gritó otro vicealmirante.

Tomaron a Brook de sus extremidades y tiraron con fuerza desprendiéndolas – la cabeza quítensela – gritó otro vicealmirante.

Con eso estaban seguros que no regresaría, con eso se aseguraban que un esqueleto y portador de la Yomi, Yomi no Mi muriera definitivamente. Antes de que se dieran vuelta una ráfaga de golpes demoledores los estaba matando más rápido de lo que creían – van a pagar por eso – gritó Luffy, con cada golpe que daba sus heridas crecían y su sangre se derramaba.

Pero tenía que llegar con Nami era la más débil, y tenía que protegerla a como diera lugar – Mugiwara – gritó Akainu apareciendo nuevamente con un chorro de sangre saliendo de su boca – te voy a matar.

– Thunder volt tempo – gritó Nami electrocutando a todos los infantes que la separaban de Luffy – ¿Luffy estas bien?

– Maldición – dijo Luffy cayendo nuevamente al suelo – Nami quédate detrás mío.

Se levantó como pudo y mando una onda de Haoshoku Haki, ya no era tan fuerte como al principio de la batalla pero de todos modos causo que gran cantidad de infantes de marina perdieran el conocimiento, a Akainu poco le importo y siguió caminando hacia donde estaba el lastimado y prácticamente cadáver del que una vez fue el pirata más temido del nuevo mundo.

El barco sonó con fuerza dando a entender que pronto estaría hundiéndose y una sección que estaba en llamas se desmorono – nadie topa a mis mellorines – gritó Sanji saltando y golpeado a Kizaru en la cara, mandándolo unos cuantos metros atrás.

– Aún tienes bastante fuerza kowai – mencionó aun con su característica tranquilidad a pesar de estar bastante herido – pero según veo tus mellorines ya tienen caballero.

Sanji se deprimió enseguida – esos idiotas – pronto estuvo envuelto en llamas de celos y venganza y se lanzó nuevamente al ataque – cocinemos.

Su pie choco contra la rodilla de Kizaru causando una inmensa onda expansiva que mando a volar a los infantes que disparaban cerca – disparen – gritó uno de los infantes a algunos que tenía cañones apuntando a monster Chopper, al ser demasiado grande era un blanco fácil.

Barias balas de cañón le dieron en la cara haciendo que caiga de espaldas con un grito de dolor – ahora es nuestra oportunidad – gritó otro más cercano a Chopper.

Varios comenzaron a subirse al cuerpo del reno cortando con sus espadas todo lugar que tuvieran enfrente – déjenme – gritó Chopper moviéndose bruscamente y logrando tirar a algunos.

– Apártense – gritó un gigante con un hacha más grande que él, corría hacia el lastimado Chopper con su arma en el aire y la dejo caer partiendo a la mitad el cuerpo del reno que con un nuevo gritó perdió la vida.

La pequeña isla a la que habían termina llegando en medio de la batalla estaba completamente destrizada mientras dos enormes fuerzas chocaban uno contra otro en repetidas ocasiones, algunos de los infantes de marina se morían del miedo al ver a Akainu y Luffy golpearse con una fuerza demoledora.

Nami intentaba como podía mantener a todos apartados de la lucha de Luffy, estaba segura que su capitán vencería si no estuviera constantemente siendo interrumpido por todos estos marinos que parecían reproducirse como cucarachas.

No tenían tiempo ni para lamentar las pérdidas de cuatro de sus amigos. Un golpe resonó por todo la isla moviendo incluso el océano, todos regresaron a ver notando como el cuerpo de Luffy salía disparado hacia el Sunny y abría una enorme boca en el lateral, madera salió volando hacia todos lados matando a algunos de los infantes al ser muchos más.

Nami miro como Akainu se acercaba a ella sonriendo desquiciadamente, dio un paso atrás instintivamente y apretó su Clima Tacto, podía fácilmente con los infantes eran mucho más débiles que ella, pero sabía que no tenía oportunidad contra alguien tan monstruoso como Luffy.

Vio como la mano de Akainu se volvía roja y comenzaba a derretirse en magma, cerró los ojos esperando hasta que escucho nuevamente un estruendo.

Luffy salió disparado del Sunny su piel de color rosa brillante y sus puños de color negro carbón, llego en segundos a la altura del Almirante y sonriendo como maníaco ataco – Gomu, Gomu no Jet Gatling – una lluvia de golpes a una velocidad impresionante choco contra el cuerpo de Akainu quien levantó los brazos cubriéndose mientras se volvía también de color negro.

Aún así el ataque era demasiado rápido y eran demasiados golpes, terminó escupiendo sangre mientras sentía sus pies levantarse un poco del suelo antes de salir volando nuevamente.

Luffy cayó al suelo respirando erráticamente y agarrándose el pecho del que salía demasiada sangre, sentía como si sus órganos estuvieran exprimiéndose y a punto de explotar, pero sabía que si se detenía un solo momento no volvería a levantarse así que usando toda la fuerza que le restaba se pudo de pie.

De reojo vio como Nami lanzaba rayos uno tras otro hacia los infantes de marina y hacia un vicealmirante que se acercaba peligrosamente.

Vio como Robin peleaba contra los marines mientras ayudaba como podía a Zoro que no tenía un brazo, y como Sanji comenzaba a cansarse mientras luchaba contra Kizaru – Nami retírate – comentó mientras mordía su dedo pulgar.

La peli naranja lo regreso a ver y se puso pálida al ver como el aire comenzaba a inflar el brazo de Luffy, lanzo un tornado para detener el avance de los infantes de marina y salió corriendo hacia donde podía ocultarse lo mejor que podía, el puño siguió creciendo hasta parecerse al brazo de Hairudin.

Enseguida comenzó a ponerse de color negro mientras Luffy salto lo más alto posible, el brazo era tan grande que incluso hizo sombra a los tres gigantes Vicealmirantes, todo el mundo regreso a ver completamente asustados.

– Gomu, Gomu no… gigante red Hawk – gritó Luffy lanzando su puño hacia delante, nuevamente la presión del aire y la fricción que se creaba prendieron su brazo en llamas gigantes, el puño choco contra la tierra y la mayoría de los infantes que intentaban correr.

El suelo de la pequeña isla tembló bajo el golpe levantando polvo y escombros por montones, una onda expansiva de fuego recorrió todo el lugar, quemando todo a su paso.

Gritos de agonía se escucharon por todo el lugar mientras la mayoría de los marinos moría rápidamente, incluso los Vicealmirantes sufrieron por el enorme y poderoso ataque.

Cuando todo termino el ejército gigante de infantes de marina se había reducido tanto que solo quedaban pocos grupos esparcidos por lo que quedaba de isla, el olor a carne quemada se esparcía por el lugar.

Mientras los piratas y Almirantes veían con horror lo que el casi Rey Pirata podía hacer, el brazo de Luffy comenzó a regresar a la normalidad mientras escupía sangre.

El ataque era poderoso pero ponía una enorme presión en su cuerpo, no podría volver a hacerlo ni siquiera uno normal, por lo menos se las había arreglado para deshacerse de la mayoría de marines.

Cuando llego al suelo enseguida tuvo que apartarse evitando un ataque de magma hirviendo – Mugiwara como te atreves a hacer esto – gruñó furioso Akainu – en este momento voy a acabar con tu sangre demoníaca, recibirás el mismo final que Hiken no Ace.

La batalla reanudo pero ahora eran prácticamente los Almirantes y un par de Vicealmirantes luchando contra los cinco piratas cansados y lastimados.

– Kowai, tu capitán da miedo – murmuró Kizaru aunque parecía que más estaba burlándose que cualquier cosa.

Sanji gruñó y se lanzó nuevamente al ataque, sus piernas estaban rotas, diablos sus manos estaban rotas, no estaba al mismo nivel que Luffy o Zoro, el primero era un completo monstruo, no sabía cómo demonios era tan fuerte pero ni siquiera el primer oficial podía con él.

Zoro también era un monstruo pero mucho más normal a comparación con Luffy, el por otro lado diga lo que diga y se haga el fuerte todo el tiempo no llegaba al nivel de ninguno de sus dos compañeros.

Si Zoro en verdad se ponía serio en una de sus peleas, hubiera estado muerto hace mucho tiempo.

Su pierna choco contra la de Kizaru y lanzo un grito de dolor, sintió claramente como el hueso termino por partirse, gruñó y aplico más fuerza, no importaba que tenía que vencer al Almirante.

El usuaria salió volando chocando contra un grupo de escombros, él también estaba lastimado, no tanto como sus compañeros, por lo menos no visiblemente pero sentía sus órganos y huesos dañados, el cocinero no era tan inteligente como decía ser, por lo menos no en la batalla, porque si fuera inteligente ya estaría muerto.

Un golpe bien puesto en el lugar correcto ya lo hubiera matado, pero el pirata estaba más interesado en ver a las dos chicas del grupo que concentrado en su pelea.

Se levantó y retiro todos los escombros de enzima suyo, luego desapareció en un destello de luz y apareció frente a Sanji.

Atacaron al mismo tiempo el choque de sus piernas lanzo una honda de choque y los lanzo por el aire a los dos, se quejaron un poco adoloridos y comenzaron a levantarse para volver a enfrentarse.

Saltaron hacia delante y comenzaron a atacar con velocidad y precisión pero todo sus ataques se cancelaban entre sí, el daño interno por otro lado comenzaba a pasarles factura a ambos, sus huesos se molían con cada choque, el musculo se desgarraba y sus fuerzas menguaban.

– Parece que voy a morir aquí – susurró Sanji sonriendo a pesar de todo – no cumplí mi sueño, el All Blue.

Kizaru lo veía atentamente, era una de las pocas veces que se había enfrentado a alguien tan fuerte, sabía que había destrozado sus huesos hace mucho y aún así se levantaba y seguía luchando – ha sido un placer luchar contigo – murmuró el Almirante.

Se separaron un poco listos para el último ataque, Kizaru se sorprendió cuando no lo ataco al ombligo sino hacia la cara.

El golpe de Sanji se incrusto en la garganta, mientras le de Kizaru mucho más fuerte golpe en el pecho, ambos sintieron los huesos romperse completamente bajo la presión, escupieron sangre y cayeron al suelo, ninguno podía respirar más con el daño hecho a el lugar específico.

Sanji murió primero pero segundos después el Almirante le siguió.

Los otros lo sintieron, podían sentirlo en su piel, la muerte de uno más de sus compañeros, pero la lucha continuaba y no podía preocuparse por el momento.

Fujitora movió su espada de arriba hacia abajo y Zoro sintió la presión que se ejercía a su cuerpo ya bastante dañado, un enorme hueco apareció en la tierra y Zoro callo directo hacia el fondo – lo lamento pero es por la justicia – susurró el Almirante.

Miro hacia un lado donde Robin estaba peleando contra un Vicealmirante bastante lastimado.

– Mil Fleur gigantesco mano – gritó Robin cruzando sus brazos.

Las manos comenzaron unirse formando dos brazos enormes que golpearon con fuerza al Vicealmirante, hizo una mueca cuando sintió el corte en sus brazos hechos por la enorme hacha del gigante – aquí terminas niño demonio – gritó el enorme hombre corriendo hacia el frente.

Robin se apartó del camino rápidamente pero no pudo evitar la lluvia de escombros que le llago por la espalda y la enterraron viva, ni siquiera tenía las fuerzas para moverse peor para levantar todas las piedras que la aplastaban cada vez más.

Zoro lanzo uno de sus ataques desde dentro de la tierra y Fujitora tuvo que detener la fuerza de la gravedad que estaba ejerciendo y evitar el corte.

Zoro salió del hueco y enseguida lanzo un enorme ataque hacia el Vicealmirante que había enterrado a su Nakama, su hacha se interpuso pero se partió igual de fácil que la tierra y un enorme corte en su pecho apareció.

Se dio la vuelta y detuvo el corte de la espada de Fujitora pero su brazo faltante le pasó factura y término recibiendo daño.

Salto lejos para descansar un poco y reviso la herida en su abdomen – no es muy grande pero si profunda – gruñó con molestia – parece que golpeo un órgano importante – susurró al sentir como su presión arterial bajaba.

Su vista se puso negra y casi cae al suelo, la pérdida de sangre también debía estar afectando – ríndete cazador de piratas y podrás vivir – dijo Fujitora acercándose tranquilamente.

– ¿Rendirse? – preguntó sonriendo – eso no es una opción.

– Entonces aquí termina todo – murmuró el Almirante preparando su ataque.

– Que así sea – susurró Zoro del mismo modo preparando su último ataque, el más poderos, mando todo el Haki que pudo reunir a sus espadas y se posiciono – Kuina lo siento no pude cumplir mi promesa.

Ambos se lanzó hacia el frente sus ataques chocaron una destello de luz los envolvió y todo termino cuando estaban espalda con espalda.

Zoro guardo dos de sus tres espadas y se derrumbó con un enorme chorro de sangre, Fujitora guardo su espada más tranquilo y suspiro – un excelente espadachín – susurró cuando su espada hizo clic una gran herida apareció en su pecho que lo hizo trastabillar y arrodillarse – muy poderoso.

Se recostó a descansar, no tenía más fuerza para nada, definitivamente los Mugiwara eran los piratas más fuertes del mundo, y solo con la demostración del poder de su capitán estaban completamente impresionados, pero su tripulación no se quedaba atrás.

Había sus puntos bajos, más por ser unos cobardes que por ser débiles, pero toda las tripulación era impresionante, si hubieran tenido unos cuantos compañeros mas no hubieran podido vencerlos, lo más seguro es que con más tripulantes todo hubiera acabado antes de lo previsto con ellos muertos y con Monkey D. Luffy declarándose el nuevo Rey Pirata.

Luffy sintió como el penúltimo de sus Nakamas moría, sus ojos lloraban pero no podía hacer nada para detenerlo, y lo peor de todo era que sentía como el mismo comenzaba a desvanecerse.

Sus golpes ya no eran tan fuertes, su velocidad no era la misma, tenía que deshacer el Gear Second mas rápido cada vez porque sentía como se quemaba mientras más lo usaba y requería más energía mantenerlo, solo quedaban él y Nami, la gruñona navegante.

Él no era muy avispado en lo que a relaciones sentimentales se refería, su abuelo le había dicho que nunca se metiera con una mujer porque era la perdición, y sus hermanos lo hicieron parecer como la cosa más repugnante del mundo.

Pero aún así, había notado como con forme el tiempo pasaba su atención por Nami principalmente, pero también por Robin crecía.

Se quedaba más tiempo del requerido viéndolas, o delineaba sus curvas, se preguntaba cómo se sentiría tener entre sus manos sus senos, se sentía raro cuando las había visto desnudas, las pocas veces que las había visto desnudas y que no lo molieron a golpes.

Era como si su fruta del diablo estuviera funcionando sin su consentimiento, y ahora no podría hacer nada, había perdido a sus mejores amigos y si el moría también perdería a Nami, tenía que protegerla a como diera lugar.

La navegante no había sido tan débil como creía, había logrado mantenerse muy bien contra el ultimo Vicealmirante que quedaba y unos cuantos infantes de Marina que se le habían escapado, pero sabía que pronto sus defensas serian penetradas, lo podía ver incluso ahora.

– Estas más interesado en esa chica no – gruñó Akainu mirando a Nami – es la última – sonrió un poco y apunto su puño de magma hacia Nami.

Abrió los ojos asustado, activo el Gear Second y se lanzó hacia donde su compañera estaba – ¡Nami! – gritó con desesperación, la peli naranja la regreso a ver y noto enseguida como se acercaba la lava hirviendo a una velocidad impresionante.

Recordó algo parecido, solo que ocurrió hace algún tiempo, era más o menos la misma situación, estiro su mano para intentar alcanzar la de su capitán – Luffy – murmuró con miedo – te a…

La lava la alcanzo derritiendo todo a su paso, el Clima Tacto salió volando y se pudo oler el cabello y la carne quemadas, Luffy gritó de dolor antes de que la explosión lo alcanzo y lo mando volando, ya no tenía fuerza para nada más, estaba cansado y había perdido todo lo que quería.

Sintió como su cuerpo se relajaba completamente y perdía toda la fuerza que tenía, segundos después sintió el agua fría en su espalda y como comenzaba a hundirse, desde niño había sabido que la peor muerte para alguien era por medio del ahogamiento, era lenta y tortuosa, era como combatir contra algo imparable e inmovible al mismo tiempo, el mar era tan grande y poderoso que ni siquiera el Rey de los piratas podía hacer algo en contra.

Poco a poco cerró los ojos dejándose arrastrar y esperando la muerte para reunirse con todos sus seres queridos.

Cuando abrió los ojos estaba en una caverna, húmeda y grande, podía escuchar el golpeteo de las gotas contra un charco y podía sentir un aroma extraño, frutal pero al mismo tiempo rancio.

Su cuerpo dolía como los mil demonios, movió lentamente la cabeza para ver donde estaba y se encontró con un viejo.

Un viejo sentado en una roca y parecía que sus brazos y espala formaban parte de un enorme árbol, podía ver las frutas colgando el árbol de distintos colores y formas, había más frutas regadas en el suelo, noto una cercana de color negro con remolinos blancos por todos lados.

Supo enseguida que esas no eran frutas normales, eran frutas del diablo, un montón de frutas del diablo – ¿dónde estoy? – pregunto desorientado.

– Mocoso no sé quién eres pero tienes una suerte endemoniada para terminar aquí – comentó el viejo levantando la cabeza.

El cabello sumamente largo igual que la barba, estaba sucio y desaliñado, su piel era sumamente blanca pero sus ojos, sus ojos eran de un negro impresionante que destilaban poder – ¿quién eres? – preguntó suavemente.

– En mis tiempos me llamaban Iesu – mencionó divertido – Pawā D. Iesu, fui el pirata más poderoso de mis tiempos hasta que fui condenado a esta vida.

Se sentó lentamente porque su cuerpo no le respondía y miro a Iesu – ¿condenado?

Asintió con aire ausente – me comí la Ōpun, Ōpun no Mi un fruta sagrada – al ver la mirada interrogante en la expresión de Luffy suspiro – abro lo que quiero, incluso abro pasos del tiempo, podía viajar en el tiempo y corregir lo que fue mal en mi pasado, al ser una fruta sangrada estaba prohibida comerla y por ende estoy aquí condenado a resguardar las frutas del diablo hasta que muera.

– ¿Qué ese este lugar? – preguntó Luffy mirando a todos lados.

– ¿Has escuchado de que las frutas del diablo renacen en algún lugar cuando el usuario muere? – Luffy asintió recordando lo que aprendió en Dressrosa – en teoría es cierto, las frutas renacen aquí, yo cuido del árbol, una vez la fruta cae al suelo mi trabajo es abrir un paso para que la fruta aparezca en algún lugar del mundo.

– ¿Por qué hay tantas entonces? – preguntó Luffy recogiendo la fruta negra cerca de él.

Se encogió de hombros, moviendo ligeramente el árbol y haciendo que una fruta cayera al suelo – no he recibido indicaciones para enviarlas – se quedaron callados un momento – ¿quién eres y como llegaste aquí?

– Mi nombre es Monkey D. Luffy – respondió mientras agachaba la mirada ya no tenía ni siquiera su sombrero – como llegue aquí, ni idea, estaba peleando con los Almirantes, mi equipo murió, soy el único que queda, deje que el mar me tragara.

Nuevamente se quedaron callados un momento, Luffy no quería hablar de lo que sucedió – otro D – murmuró el viejo – no es coincidencia que llegaras aquí, supongo que tienes una fruta del diablo.

– La Gomu, Gomu no Mi.

– Una Paramecía – comentó el viejo – de las más débiles, y llegaste hasta aquí, eres impresionante chico – se rio un poco volviendo a mover el árbol – ¿quieres volverlo a hacer?

– ¿Qué?

– ¿Quieres volver a realizar tu viaje, quieres volver al pasado y recuperar lo que perdiste, hacerte más fuerte, proteger lo que te importa? – sonrió macabramente – solo tienes que hacer algo por mí, cuando estés por aquí, destruye esta isla, una vez muerto más de mil años de estar encerrado en este lugar no importaran, seré libre al fin – se rió más alto y parecía que había recuperado muchos años – incluso puedo hacer que tengas otra fruta, una más fuerte, una Logia incluso.

Abrió los ojos impresionado, abrió y cerró la boca un par de veces sin saber que decir, un minuto estaba listo para morir ya hora le daban la oportunidad de regresar volver a hacerlo todo y tener una fruta más poderosa – ¿qué?

El viejo giro los ojos – no eres muy inteligente cierto – murmuró – como dije puedo regresarte, hay algunos problemas, no sé cómo reaccionarias, se supone que no puedo enviar atrás a otras personas, menos aún a un usuario, quien sabe que pasaría, pero como dije, puedo incluso cambiar tu fruta solo dime cual quieres.

Lo pensó un poco, recordando todos los usuarios con los que compitió, pero había una, que se le había quedado en la retina, una que lo dejo impresionado a pesar de que no podía hacerle el más mínimo daño – la Goro, Goro no Mi – susurró, ya pensando en lo que podría arreglar, diablos nadie podría pararlo – ¿regresaría con mis recuerdos?

– No lo creo, como dije no sé qué pasaría al enviarte, pero supongo que las cosas podrías ser instintivas, recordaras todo de forma instintiva, pero podrías recordar algunas de tus habilidades, el Haki por ejemplo – se quedó callado mientras sus ojos comenzaban a brillar – así que te enfrentaste con alguien que utilizaba la Goro, Goro no Mí, lo siento no puedo dártela porque, uno el tipo que se la comió lo hizo mucho antes de que tu tuvieras tu fruta, y segundo esta en tu camino, peleaste y la venciste – se rió un poco oscuramente – pero puedo darte algo muy parecido y aún más poderoso – miro la fruta en su mano – esa es la Arashi, Arashi no Mi.

Miro la fruta negra con interés – el poder de las tormentas – susurró apretando la fruta un poco.

– Rayo, agua, viento – murmuró el viejo – es una logia muy especial, hay un número limitado de frutas híbridas podríamos llamarlas, aunque técnicamente no lo son, soy tan especiales que todas están aquí excepto una – se volvió a callar sonriendo – entonces ¿aceptas?

Miro un poco más la fruta y la apretó hasta dejar que el jugo apestoso se escurriera por sus dedos – bien hagámoslo.

Iesu se rió más fuerte mientras un portal extraño chupo la fruta del diablo – recuerda el trato chico – susurró mientras el árbol se movía abriéndose por el medio y dejando una boca que mostraba el cielo – ahora entra y regresa al pasado, entrena, vuélvete aún más fuerte y libérame de esta vida de mierda.

Luffy camino como pudo hasta llegar a la boca y con un suspiro salto dentro, lo único que pudo escuchar a parte de su respiración era la risa maníaca de Iesu mientras la boca se cerraba y lo dejaba a oscuras completamente.

Miro su mano y empezó a entrar en pánico cuando vio como comenzaba a desintegrarse completamente, luego fue su brazo, al mismo tiempo sintió sus pies comenzar, gritó antes de sentir como su cuerpo completo desaparecía.


Despertó con un fuerte dolor de cabeza, se quejó un poco mientras repasaba su entorno rápidamente, desde pequeño había aprendido a usar sus instintos y sentidos, no sobreviviría si no lo hacía ya que su abuelo siempre lo estaba lanzando a la selva repleta de animales feroces y enormes con ganas de comérselo a la menor oportunidad.

Gracias a su oído sabía que estaba en la selva, por el olor no estaba demasiado lejos de la casa que había creado junto con sus hermanos y gracias a su tacto supo que estaba cerca de una fuente de agua, por el lodo.

Lo extraño era que se sentía diferente, no podía poner el dedo en la llaga, pero lo sentía, algo dentro de él había cambiado.

Intento recordar que había pasado, pensó un poco recordando que el día anterior Ace había partido en su viaje para convertirse en pirata, había pasado el resto de su día con Makino en el bar y luego regresar a su base en la selva.

Ese mismo día había estado entrenando y cazando animales para comer, pero no recordaba haber hecho nada importante como para sentirse tan extraño.

Abrió los ojos y reviso su entorno más detalladamente, como esperaba era una selva común y corriente, levanto las manos y se las vio, tampoco había nada diferente, vio hacia donde sabia estaba su base con la bandera ASL ondeando con el viento.

Se levantó y reviso nuevamente el lugar, se tocó el pecho y la cabeza buscando cualquier signo de un cambio pero no había nada.

Comenzó a caminar hacia la base pensando en que podría ser ese sentimiento, estaba a unos pocos metros de su casa cuando sintió algo dentro de él, era extrañamente desconcertante, pero no se sentía malo, por lo menos no para él, para otros quizá sería su peor pesadilla.

Bajo la mirada para verse el pecho cuando lo sintió, una fuerza increíble recorriendo su cuerpo como si le perteneciera, vio cómo su piel comenzó a pintarse de una extraño color primero azul y luego poco a poco comenzó a ponerse más oscuro pasando al negro o un gris bastante opaco, comenzó a respirar pesadamente mientras intentaba aspirar el aire que no venía.

La garganta se le seco como si se estuviera muriendo de sed y los ojos le picaban a pesar de poder ver todo increíblemente claro.

Solo un pensamiento coherente le llego a la cabeza al sentir lo que sentía, tenía que llegar a donde Makino, ella lo ayudaría, comenzó a caminar lentamente hacia su destino manteniendo su balance aunque le costara mucho.

Makino estaba limpiando algunos vasos esperando a que algún cliente llegara, los tiempos eran aburridos aunque no podía quejarse, además sabía que pronto Luffy se marcharía como otros dos lo hicieron y el pueblo cambiaría por completo, solo quedaba acostumbrarse y hacerse a la idea.

Los extrañaría a los tres, aunque uno había partido a un mundo menos cruel hace mucho tiempo.

Levanto la cabeza al oír como las puertas se movían, sonrió un poco lista para saludar a su cliente cuando vio a Luffy, aunque estaba muy extraño, la luz era escaza pero podía notar el tono extraño en su piel, el cabello estaba un poco demasiado largo para haber crecido de un día para otro.

Podía escuchar la respiración acelerada y lo veía agarrarse el pecho como si le doliera, preocupada se acercó rápidamente solo para ser abordada por Luffy y termino de espaldas en el suelo.

Chillo un poco por la sorpresa a pesar de que no sintió el más mínimo dolor – ¿Luffy que haces? – preguntó desconcertada.

Se sonrojo un poco cuando sintió las manos de Luffy tocarla en los costados acercándose peligrosamente hacia su pecho – Ma… Makino – susurró Luffy levantando la cabeza y mirándola a los ojos, la peli verde aspiro aire sorprendida.

El globo ocular era negro y los ojos eran rojos sangre que brillaban peligrosamente, sádicos e imponentes en la oscuridad – ¿qué te sucede? – preguntó Makino como pudo sintiéndose por alguna razón agitada.

Su reparación se aceleró drásticamente al sentir como las manos de Luffy por fin se posaron en sus pechos apretándolos con firmeza pero sin lastimarla, sintió los labios de Luffy en su cuello y no pudo ni quiso evitar en gemido de placer que soltó.

Era una mujer hermosa y había tenido su parte de sexo a su edad pero era increíble cómo se sentía con esos simples toques, incluso Shanks no había sido tan bueno y era al que consideraba el mejor de sus amantes hasta el momento, pero Luffy se sentía como ir al cielo con solo tocarla levemente.

Sintió como lamia su cuello hasta subir a su quijada mientras su mano derecha volvía a descender por su costado, la beso en la mejilla y metió su mano debajo de su camiseta color amarillo, para cuando sus labios se juntaron su mano ya estaba tocando su seno directamente haciéndola soltar un jadeo fuerte.

Su cuerpo se tensó y su falda y el suelo se mojaron mientras se venía, que demonios había sido eso, no podía entender que es lo que pasaba, solo podía sentir, sentir una increíble atracción hacia Luffy el tonto chico de goma que ahora parecía un hombre maravillosamente experto en el sexo.

Pero había algo raro, primero su piel no se sentía como goma, segundo siempre estaba mandando extraños pulsos eléctricos que le ponía la piel de gallina y tercero parecía exudar un aura sexual increíble.

Jadeado un poco abrió los ojos para reunirse con los de Luffy – desde este momento – mencionó bajando nuevamente su cara hasta que sus labios se rozaban – eres mía.

Jadea nuevamente al sentir la posesividad que soltaba por cada uno de sus poros, su mente estaba nublada sentía su sudor y su deseo por Luffy crecían con cada segundo, tenía una ganas increíbles de tocarlo y que Luffy se enterrara en lo más profundo de su ser – sí.

En el momento en que su susurró salió de sus labios sintió un dolor increíble en su cuello, podía sentir como dos dientes extrañamente largos se enterraban en su piel, lo único que podía pensar en ese momento de doloroso placer fue que Luffy parecía un Vampiro, pero segundos después el dolor cambio por un increíble placer como si esa pequeña marca se hubiera convertido en un punto muy erógeno.

Gimió al sentir como la lengua de Luffy pasaba por la marca limpiando la sangre – ahora por que no comenzamos – murmuró con la voz increíblemente ronca, lo que solo aumentaba la excitación de Makino.

El peli negro se levantó un poco mientras se quitaba el chaleco rojo que estaba usando, por extraño que parezca el poco ejercicio que había hecho desde que se levantó parecía estar pasando factura a su antes escuálido cuerpo, se podía ver como sus músculos comenzaban ligeramente y casi imperceptiblemente a aumentar.

Makino no podía apartar la mirada de la piel de Luffy y comenzaba a babear ligeramente, en medio de su nublada mente se preguntaba cómo es que sentía tal atracción por un adolescente varios años menor a ella y que hasta hace unos minutos pensaba como su hermano pequeño.

Sintió como los ágiles dedos de Luffy comenzaban a abrir su blusa mostrando su pálida piel y su sujetador rosa pálido, sus pezones se marcaban por la fina tela y sentía su piel crisparse bajo la mirada ardiente de Luffy.

El peli negro se agacho y con un movimiento rápido bajo la copa mostrando en todo su esplendor sus pechos, sus pezones duros y erectos de un color rosa brillaban por el sudor, gimió aún más fuerte cuando los labios de Luffy se prendaron de su pezón derecho mientras su mano apretaba ligeramente el izquierdo.

– Luffy – gritó mientras sentía construirse y acumularse su excitación en su ombligo bajo – estoy… estoy por… venirme.

Se escurrió por el suelo mientras su segundo orgasmo la golpeaba con fuerza, no podía entenderlo, Luffy había sido un chico dulce pero completamente ignorante, como se había convertido en esta bestia sexy y excitante que la había llevado al orgasmo muy, muy rápido.

– Huelo algo delicioso – comentó sonriendo mientras descendía lamiendo la pálida y sudada piel de Makino, se entretuvo un poco en el ombligo mientras comenzaba a deslizar la falda por entre las suaves piernas de Makino, mostrando un calzón a juego con el sujetador – aquí es – murmuró aspirando aire con fuerza poniendo la piel de Makino de punta.

– Es vergonzoso – mencionó roja pero muy excitada.

Luffy le sonrió un poco más y comenzó a bajar el calzón con lentitud mientras besaba suavemente la piel que se iba mostrando, pronto una mata de pelo verde apareció a su vista, la cual mordió ligeramente y tiro.

Makino gritó sorprendida, bajo la mirada para ver a Luffy con sus labios tirando de su vello púbico, sonrió cuando lo soltó y expuso su lengua para luego pegarla a los labios vaginales mojados – como dije – comentó mientras chupaba su sexo con fuerza – delicioso.

La peli verde no podía creer lo que ocurría, se sentía delicioso cuando Luffy le chupaba allí como si estuviera bebiendo el mejor jugo del mundo, verlo hacerlo solo la excitaba aún más – ya… ya basta – jadeo como pudo – te quiero dentro ahora.

Luffy se rió y chupo un poco más, luego se levantó u se sacó sus pantalones cortos mostrando su pene erecto, Makino abrió los ojos asombrada, no era extremadamente grande pero para un chico de catorce años era increíble y estaba segura podía crecer un poco más.

Lo atrapo en su mano cuando lo tuvo cerca y sonrió al oír a Luffy jadear por primera vez – eres una descarada – comentó sonriendo mientras jalaba uno de sus pezones.

Makino se rió un suavemente – lo dice quien prácticamente me marco como suya – mencionó mientras lo jalaba y lo colocaba en su entrada – vamos a hacerlo, me muero por tenerte dentro.

Se rieron de nuevo antes de que Luffy entrara rápidamente y de un solo golpe en la peli verde que jadeo sorprendida y se quedó con poco aire – diablos estas apretada – dijo Luffy mientras se movía lentamente – esto es genial.

Poco a poco comenzaron a moverse al compás del otro, sus cuerpos sudados se restregaban uno contra el otro, mientras jadeaban en busca de aire y se besaban con desenfreno – "¿cómo… cómo lo hace?" – se preguntó mentalmente, Luffy definitivamente era un principiante en el sexo, pero con un poco de tiempo parcia un experto – "es instintivo".

Los minutos pasaban mientras ellos podían sentir la acumulación de la excitación en su ombligo bajo, estaba siendo una de las mejores experiencias de sus vidas – Makino – susurró Luffy mientras se agachaba a besarla.

Sus lenguas batallaron un momento en un beso mojado, antes de sentir como las paredes internas del sexo de Makino se retraían y el pene de Luffy se hinchaba un poco – es… estoy acabando Luffy – mencionó mientras apretaba con fuerza y sentía como el semen de su compañero se regaba en su interior.

Por suerte no era ese tiempo del mes o estaría en problemas, Luffy se recargo en el cuerpo de Makino respirando entrecortadamente y dando besos pequeños en su cuello y quijada – eso fue simplemente magnifico – comentó.

Makino se rió un poco antes de asentir – el mejor sexo que he tenido en mi vida.

Gruño mientras sentía la ira hirviendo ante la idea de su mujer siendo tocada por alguien más – nadie más que yo te puede tocar – dijo molesto.

La peli verde sonrió y paso sus dedos por el cabello negro mojado – nadie me va a tocar más que tu – susurró también besándolo en el cuello – ahora quiero que me digas que es lo que paso.

Se separaron y bajo recomendación de Makino se sentaron aun desnudos en las sillas de una de las mesas, Luffy procedió a contarle lo que había ocurrido cuando se despertó y que al verla de pie detrás de la barra algo había bloqueado todo pensamiento coherente y lo único que podía pensar era en ella gimiendo su nombre debajo de él mientras sus pechos se balanceaban de un lado a otro.

Estaba un poco sonrojada pero como había pasado y había sido delicioso se tranquilizó – no sé exactamente qué es lo que me pasa – se miró las manos de nuevo con una mirada confundida, lanzo un puño hacia el frente intentando descifrarlo, cuando un rayo salió disparado hacia el frente y quemo ligeramente la madera de la pared.

Ambos abrieron los ojos con asombro – ¿qué fue eso? – preguntó Makino – no era un hombre de goma.

Luffy vio la marca negra en la madera con la boca abierta – lán… lánzame algo – mencionó aturdido, Makino lo regreso a ver sin entender pero le lanzo de todos modos un corcho que se encontró en la mesa, lo traspaso completamente pero ahora no había rayos simplemente paso – eso se sintió diferente.

Se puso de pie y cerró los ojos intentando concentrarse – rayo – murmuró juntando sus dedos y creando una chispa pequeña, aunque era muy difícil de controlar – viento – levanto rápidamente su mano derecha creando de la nada un ráfaga de viento frió que los hizo estremecerse al estar aún mojados de sudor – agua – termino mientras su mano se convertía en el trasparente líquido.

Makino lo veía con la boca abierta sin saber cómo había ocurrido – ¿qué sucedió? – preguntó a la nada – ¿y por qué son tres elementos?

– No son tres es uno – respondió Luffy mirándose una vez más las manos – tormenta.

Asintió entendiendo aunque aún estaba el que ahora era un hombre tormenta y no uno de goma – ¿comiste algo raro en el bosque?

Negó con la cabeza – no – respondió pensando en que pudo ocurrir – solo estuve cazando nada más.

Asintió confundida y se levantó, sonrió y se acercó besándolo en los labios – ya averiguaremos que sucedió, por el momento vistámonos y preparémonos estoy segura que tu abuelo estará aquí pronto.

Luffy se estremeció de solo pensar en lo que su abuelo le aria una vez llegara, no solo había dejado que su hermano se fuera sino que ahora algo raro le había sucedido y había tenido relaciones con Makino, tendría que ser muy cuidadoso con lo que decía o podría matarlo, frunció el ceño confundido – me acabo de dar cuenta que de alguna manera ahora no se siente tan difícil pensar.

Makino se rió y volvió a besarlo – quizá era la fruta, tendremos que seguir haciendo pruebas.

Asintió y comenzaron a vestirse no querían que alguien entrara y los viera como vinieron al mundo, había sido muy arriesgado hacerlo justo al frente de la perta abierta, pero tuvieron suerte.

Después comenzaron a arreglar el lugar limpiando y esparciendo un ambientador para que no oliera extraño, un par de horas después con un Luffy probando por primera vez el sake y la cerveza aunque solo un poco para no emborracharse, escucharon el grito que esperaban – como que ese muchacho se marchó para convertirse en un pirata – gritó Garp pateando y partiendo la puerta de entrada, lo seguían un par de aldeanos aterrados.

Se calló al ver como la madera atravesaba el cuerpo de Luffy en lugar de rebotar como se suponía debía – hola abuelo – comentó Luffy sudando balas.

Makino intentaba no reírse de su prácticamente nuevo novio y amante – Luffy que hiciste ahora – gruñó adelantándose y agarrándolo de la oreja, lo que sorprendió al peli negro porque se suponía estaba en estado tormenta y no debería poder hacerlo – vamos.

Lo comenzó a jalar mientras Makino se despedía y veía con cariño y añoranza a Luffy, sabía que por tal vez una semana o más Luffy no vendría – Jiji ya déjame – grito Luffy sintiendo su oreja arde – eso duele.

Siguió tirándolo hasta que estaban bien adentrados en la selva, lo soltó tirándolo al suelo – ahora habla.

Luffy se tocó su oreja llorando de dolor y miro mal a Garp – que quieres que te diga no sé lo que paso.

Frunció el ceño y se frito la barbilla – eres más inteligente también, lo que debería ser un signo del apocalipsis – negó con la cabeza ignorando completamente a su nieto gritándole – pero no he recibido ninguna llamada por temblores o volcanes en erupción algo raro paso aquí.

– Sabes que soy tu nieto no, si fuera estúpido tú también.

Garp lo golpeo con fuerza en la cabeza prácticamente enterrándolo en el suelo – no me grites mocoso, y como te atreves a decirle estúpido a tu amado y cariñoso abuelo.

Luffy desenterró su cara rápidamente y repiso – ¿cómo es que me estas golpeando? – gritó confundido, adolorido y furioso.

– Es fácil golpear a un usuario de fruta Logia – desestimo Garp ignorando nuevamente la mirada airada, confundida e interesada de su nieto – no te confíes solo porque era un Logia, además como es que ahora eres así en lugar del Paramecía.

– No lo sé, me desmaye hoy más temprano y cuando me desperté era un hombre tormenta.

Garp lo regreso a ver confundido y aterra – ¿cómo que un hombre tormenta?

– Si tengo tres elementos, rayo, viento y agua.

Ahora eso era algo que asombro y deslumbro a Garp, y a un hombre como él no era fácil sorprenderlo – tres elementos – susurró sin poder creerlo – nunca había oído de algo así, es increíble.

Miro a su sobrino especulativamente pensando las cosas – ¿por qué me ves así? – preguntó Luffy asustado.

Garp se levantó sonriendo macabramente lo que solo asusto más a Luffy sabiendo que sea lo que sea que su abuelo tenía en mente sería un infierno para el – vamos Luffy te voy a mostrar algunas cosas que estoy seguro te gustaran – lo pensó un poco antes de sonreír más – o tal vez no.

– ¿Jiji, qué te pasa? – preguntó nuevamente aterrado, se levantó lentamente y dio un paso atrás cuando vio a su abuelo acercarse.

– Esto es algo que definitivamente va a ser divertido – mencionó acercando en un abrir y cerrar de ojos y lo tomo del brazo – veras hay algunos poderes en el Grand Line que son muy importantes, sería bueno que los aprendiera por lo menos un poco antes de convertirte en el mejor y más poderoso infante de marina que se haya visto.

– Pero Jiji voy a ser un pirata.

Recibió un poderoso golpe en la cabeza que lo volvió a enterrar – no vas a ser un pirata, así tenga que amarrarte al mástil de mi barco.

Con un dolor de cabeza de los mil demonios se levantó mareado – ¿¡cómo demonios es que me golpeas!? – gritó frustrado.

– Se llama Haki – respondió Garp sonriendo – hay tres formas de Haki, la primera me permite predecir como el otro atacara, me permite escuchar o sentir la presencia de otros, se lo llama Kenbunshoku Haki, el segundo es el poder de crear un especie de armadura invisible alrededor nuestro tan fuerte como el acero, y solo una fuerza física increíble podría penetrarla se lo llama Busoshoku Haki.

– Predicción, armadura – murmuró Luffy impresionado – este último supongo que es el porque me puedes golpear.

Garp asintió impresionado por que Luffy lo entendiera tan bien, era extraño ver a su nieto actuar tan inteligente cuando había sido un completo estúpido la mayor parte de su vida – el ultimo pero no menos importante es el poder del conquistador, propagar tu voluntad por sobre los otros, no se lo puede entrenar solo un persona de entre un millón lo poseen y es tan fuerte como tu voluntad lo es, se lo llama Haoshoku Haki.

Tenía los ojos abiertos de sorpresa y emoción – y vas a enseñármelos – comentó excitado.

Sonrió contento ante la emoción de su sobrino a pesar de que no sabía en lo que se estaba metiendo, de todos modos asintió – pero no es lo único, te voy a enseñar también el Rokushiki es un arte marcial que lleva tu estado físico al extremo se compone por Geppo, Tekkai, Shigan, Rankyaku, Soru, Kami-e y el Rokuogan el cual solo se puede aprender si eres un experto y has dominado los otros seis, pero no creo que los necesites todos de todos modos.

Ahora sí que estaba excitado, la simple idea de tener esos poderes hacerse extremadamente fuerte, había algo en el que le decía aprender todo, lo que era extraño – bien ¿cuándo empezamos?

– Ahora – dijo Garp mientras golpeaba a Luffy en la cabeza y lo mandaba a chocar contra un árbol gigante – se supone que tienes que esquivarlo – gritó furioso.

Luffy gimió mientras se limpiaba la sangre – como esperas que esquive tu viejo loco.

Grito de terror al ver a su abuelo corriendo hacia él y comenzó a correr en dirección contraria, esperando que su conocimiento superior del terreno le diera ventaja, gritó nuevamente al ver a su abuelo aparecer frente a él, recibió un golpe más en el estómago que lo hizo escupir saliva – siente Luffy, escucha mi presencia o esto será muy doloroso, no sabes cuánto me duele el tener que golpearte de este modo.

– "Pero si siempre me está golpeando de este modo" – se quejó Luffy para sus adentros intentando no molestarlo más – estás loco.

Palideció al verlo correr de nuevo hacia él, salió corriendo intentando acelerar sus movimientos con la electricidad pero su abuelo siempre parecía saber qué es lo que pretendía y aparecía al frente de él dándole esos dolorosos y poderosos golpes que le dejaban la cabeza zumbando – no sabes cómo lo lamento – aunque su sonrisa sádica contradecía lo que decía.

– Mierda porque demonios me tiene que pasar esto a mí – se quejó Luffy pero ahora decidió pelear – bueno intentemos esto.

Garp lo vio extrañado – ya no vas a correr – se encogió de hombros y se rió – es mejor aún, de este modo vas a ser el marine más fuerte de todos los tiempos definitivamente.

Gruñó con molestia – que no quiero ser un marine.

Recibió otro golpe en la cabeza – lo serás te digo.

Se puso a llorar, no sabía cómo se movía tan rápido a pesar de ser tan viejo, aunque ahora podía ver lo útil que estos extraños poderes eran, si pudiera aprenderlos sin tanto dolor fuera un milagro, por lo menos estaba seguro que su abuelo no se quedaría los tres años que le quedaban para comenzar su viaje.

Hablando de eso, tenía que hablar con Makino para que lo acompañe no quería dejarla en la aldea sola, tendría que aconsejarle aprender un arte marcial o algo así, tal vez este Rokushiki sería bueno para ella también.

Se puso a babear un poco de pensar en lo que podría hacer todo el tiempo con ella, una imagen de Makino y otra chica desnudas se le vino a la cabeza, que lo sonrojo y lo hizo regar una cascada de baba – deja de pensar en carne – comentó Garp golpeándolo de nuevo.

Luffy gimió, pero mejor que pensara eso en lugar de lo que en verdad sucedía o lo golpearía más fuerte – esto va a ser un infierno.

Garp se rió – no tienes ni idea – murmuró tronando sus nudillos y sonriendo aún más macabramente.

– No – gritó tan fuerte que en el bar Makino se estremeció de miedo.

Sonrió con cariño pero con preocupación – mi pobre Luffy va a sufrir mucho – comentó negando con la cabeza y terminando de limpiar el vaso.

– Makino un poco más de sake – le dijo uno de los aldeanos con las mejillas sonrojadas.

Sonrió dejando de pensar y babear por Luffy y tomo un botella de sake – enseguida.

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